El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, criticó al líder
del PP, Mariano Rajoy, que su grupo sólo viva de las previsiones, debido a la
carencia de iniciativas y propuestas, y ante las protestas del PP respondió que
"quien no tiene ideas, no sabe escuchar".
En la sesión de control en el
Congreso, Zapatero respondió así a la pregunta de líder del PP, Mariano Rajoy,
sobre cómo explica que sus medidas económicas vayan en dirección contraria de
las recomendaciones de la Comisión Europea.
Zapatero incidió, tras la
comparación que hizo Rajoy de la salida de la crisis de algunos países frente a
España, que hay que tener en cuenta "cuándo entraron esas economías en recesión
y evaluar ese tiempo de recesión", ya que España comenzó un trimestre más tarde
que otros países, que ya se están recuperando.
Además, subrayó que también
hay que analizar el volumen de la caída del PIB, que en España es menor que la
media de la zona del euro.
Zapatero recordó que las medidas puestas en marcha
por el Gobierno son las que han establecido el G-20 y la Comisión Europea,
destinadas al respaldo y rescate del sistema financiero y a planes activos de
estímulo fiscal para promover la demanda del sector público ante la iniciativa
privada.
Asimismo, el presidente del Gobierno hizo mención, en este sentido,
a la futura Ley de Economía Sostenible y destacó, ante las críticas de Rajoy a
los Presupuestos Generales del Estado de 2010, que éstos mantienen la inversión
en infraestructuras y el esfuerzo en I+D+i.
Durante su intervención, Rajoy
destacó la caída trimestral del PIB del 0,3% entre julio y septiembre, frente a
otros países que ya están creciendo, algunos incluso durante dos trimestres
consecutivos.
Rajoy subrayó las previsiones negativas que se ciernen sobre la
economía española y que apuntan a que en 2010 la tasa de paro alcance el 20%, a
que continúe la pérdida de competitividad y a que se pueda poner en riesgo las
finanzas públicas.
Además, enumeró una serie de recomendaciones de la Unión
Europea para combatir la crisis, de las cuales, en su opinión, España no cumple,
como las rebajas fiscales que favorezcan el consumo y la inversión, la reducción
de la dependencia energética, formas flexibles de contratación, apoyo financiero
a las pymes o un plan de de reducción del déficit y de la deuda.