El capitán de un buque cisterna de bandera de las Islas Vírgenes, que fue
capturado el pasado día 16 por piratas somalíes, ha muerto a consecuencia de las
heridas que sufrió durante un tiroteo el día del secuestro, confirmó uno de los secuestradores.
"El capitán del buque de las Islas Vírgenes, que
nuestro equipo capturó a principios de esta semana murió a causa de los balazos
que recibió durante la operación", dijo Abdi Garad, que se identificó como líder
de uno de los grupos piratas que operan desde las costas de Somalia.
Garad
dijo que hablaba desde la aldea de Qosoltire, a unos 40 kilómetros de Haradhere,
el caladero a donde los piratas están llevando el buque, identificado ayer
martes como el "Theresa VIII" por la fuerza naval de la Unión Europea, EU
Navfor, que patrulla el océano Índico.
El Theresa VIII" se encontraba en
viaje desde Singapur al puerto keniano de Mombasa cuando fue capturado por los
piratas a 330 kilómetros de la islas Seychelles con 28 tripulantes norcoreanos a
bordo. "Nuestro gerente de operaciones (sic) en alta mar me ha informado de
que el capitán se negó a detener el buque, de manera que le dispararon para que
no se pudiera escapar", agregó Garad.
El líder pirata añadió que el resto de
la tripulación del Theresa VIII" se encuentra a salvo, pero advirtió de que la
flotilla internacional que opera en las aguas de Somalia y en el Golfo de Aden
deben "abstenerse de cualquier acción militar".
Por su parte, otro líder
pirata que se identificó como Jama Adam y que se identificó como el "jefe
negociador" y que hablaba desde Haradhere, culpó del tiroteo y la muerte del
capitán a este último, "que se negó a obedecer la orden de detener el buque" y
juró que "cualquier otro capitán que no obedezca nuestras órdenes
morirá". "El capitán se equivocó, se negó a detener la nave y trató de
escapar, pero perdió la vida", recalcó Jama.
Entretanto, fuentes de la EU
Navfor confirmaron que piratas somalíes abrieron fuego contra el carguero
"Maersk Alabama" pero que un destacamento de seguridad a bordo del buque
respondió a los disparos y la nave consiguió escapar del intento de
secuestro.
El "Maersk Alabama" fue secuestrado en abril pasado y el incidente
terminó en un tiroteo entre los secuestradores y fuerzas militares
estadounidenses que causaron la muerte de tres piratas.
En aquella ocasión,
el capitán del carguero, Richard Philips, se ofreció como voluntario para que
los piratas lo tuvieran como rehén a bordo de un bote salvavidas a cambio de que
dejaran en libertad a los otros 19 tripulantes, mientras se negociaba un rescate
con los armadores del buque.
La situación se prolongó por cuatro días, con un
destructor de EEUU vigilando de cerca al bote con los secuestradores y su
cautivo.
Finalmente, comandos militares estadounidenses tomaron por asalto el
bote, dieron muerte a tres de los secuestradores, capturaron al cuarto y
liberaron a Philips, que resultó ileso.
El pirata capturado, de nombre
Abdiweli, se encuentra detenido en Nueva York a la espera de ser juzgado por
secuestro, asalto a mano armada y otros delitos relacionados a la piratería, por
un tribunal estadounidense.