El Tribunal Supremo (TS) ha prorrogado un mes más y por cuarta vez el secreto de
las actuaciones en el "caso Gürtel", en el que se investiga una supuesta trama
de corrupción ligada a cargos del PP, lo que significa que las partes
personadas, a excepción de la Fiscalía, seguirán sin tener acceso a las
mismas.
Así lo ha acordado en un auto el magistrado instructor del caso en el
TS, Francisco Monterde, quien el pasado 17 de agosto prorrogó por primera vez el
secreto de estas actuaciones. Monterde alega que subsisten las razones que
motivaron mantener el secreto en la primera ocasión.
Entre ellas, el
instructor, como en los autos de prórroga anteriores, señala las necesidades de
la instrucción, la naturaleza de los delitos perseguidos y el carácter de las
diligencias urgentes de prueba que se están practicando.
A ello se une,
añade, la situación en que se encuentra el procedimiento seguido ante el
Tribunal Superior de Justicia de Madrid (TSJM), del que procede esta causa
especial, y donde las actuaciones también están "declaradas secretas".
"Es
necesario continuar manteniendo el secreto total de las actuaciones también para
las partes, en los mismos términos", concluye.
También recuerda que la
prórroga del secreto de las actuaciones no está prevista como tal en la Ley de
Enjuiciamiento Criminal.
Sin embargo, el Tribunal Constitucional ha reseñado
que tal laguna no impide al juez de instrucción proteger el valor constitucional
que justifica el secreto del sumario "si el plazo ha resultado insuficiente para
hacer efectiva plenamente esa protección". "Resulta inaceptable -añade- que
la prórroga del plazo máximo del secreto sumarial ocasione, por sí sola y sin
más condicionamiento, un resultado de indefensión".
El TS acordó el pasado
mes de junio asumir la investigación de este caso sólo en lo que se refiere a
los posibles delitos cometidos por el senador del PP, Luis Bárcenas, y el
diputado Jesús Merino, y devolver el resto de la causa al magistrado del TSJM,
Antonio Pedreira.