En su informe semestral de Perspectivas, la Organización para la
Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) considera que el ajuste fiscal planeado por el Gobierno
para el año próximo (principalmente la subida del IVA) debería retrasarse a 2011
para permitir que el restablecimiento económico sea más sólido.
Lo que sí que
habría de ponerse en marcha, a juicio de la OCDE, son "reformas estructurales",
y cita en particular las que tienen que ver con el incremento de los gastos
derivados del envejecimiento de la población, porque son necesarias para
garantizar su sostenibilidad a largo plazo desde el punto de vista
formal.
Otra puya a España del conocido como el "Club de los países
desarrollados" es la referida a su política de vivienda, ya que estima que
habría que poner fin a los programas de ayuda a la construcción de viviendas
sociales. En su lugar, apuesta por orientar el dispositivo a las familias con
bajos ingresos, mediante pagos en metálico para ayudarles a pagar un
alquiler.
Se trata de acelerar "el ajuste en el mercado de la vivienda"
porque serán precios más bajos, y la eliminación de "obstáculos estructurales"
para el desarrollo del alquiler lo que permitirá favorecer el acceso a los
jóvenes y a los que tienen menos ingresos.
España fue el país de los 17
miembros de la OCDE analizados donde los precios de la vivienda en términos
reales más subieron, con diferencia, en el periodo 2000-2006: un 11,2% anual,
frente al 4,2% de media. Sólo se le acercaron Francia (9,5% anual), Nueva
Zelanda (9,2%), Reino Unido (8,8%) e Irlanda (8,3%).
La corrección posterior
continuaba en el último trimestre de 2009 para el que hay datos disponibles, con
un descenso del 3,7% interanual para el conjunto de los 17 estados, y con
máximos en Dinamarca (-17,3%), Irlanda (-10,7%), Francia (-9,1%), España (-7,4%
y Reino Unido (-7,4%). La OCDE insiste, por otra parte, en que en España
"habría de mejorar el servicio público del empleo".