La FIFA decidió que no es posible repetir el partido disputado el pasado
miércoles entre Francia e Irlanda, cuando los galos se clasificaron para el
Mundial de 2010 tras un gol obtenido gracias a una evidente mano del delantero
Thierry Henry.
"El resultado del partido no puede ser cambiado y el partido
no puede volver a jugarse. Como se menciona claramente en las reglas del Juego,
durante los partidos las decisiones son adoptadas por el árbitro y esas
decisiones son definitivas", señaló la FIFA en un comunicado.
La decisión era
en respuesta a la petición oficial enviada anoche por Irlanda al organismo con
sede en Zúrich para que se volviera a disputar el encuentro clasificatorio para
la Copa del Mundo de Sudáfrica 2010.
Durante el día de ayer voces de ambos
países habían solicitado la repetición. En Irlanda, el Ministro de Justicia,
Dermot Ahern fue uno de los que secundó la iniciativa: "No lo concederán porque
no somos nadie en el fútbol mundial, pero pongamos (a la FIFA) en el aprieto. Es
lo menos que le deben a miles de jóvenes seguidores que se sienten desolados. Si
se mantiene el resultado, se reforzará la idea de que conviene hacer trampas
para vencer", manifestó.
En Francia fue la Ministra de Economía, Christine
Lagarde, la que dio la cara por sus rivales: "Sería bueno que se volviera a
jugar el partido. Estoy muy contenta de que Francia esté en el Mundial, pero es
muy triste haberse clasificado con esta trampa", dijo.
Los irlandeses
albergaban la esperanza de que pudiera darse un hecho como el del
Uzbekistán-Bahrein de 2005. El partido tuvo que repetirse por un error técnico
del árbitro que señaló un golpe franco a Bahrein después de que un uzbeko
entrara en el área cuando se lanzaba un penalti, cuando la regla precisa que
hubiera tenido que repetir la pena máxima.
Finalmente esto no sucederá y el
encuentro queda como terminó cuando el sueco Martin Hansson pitó el final el
pasado miércoles, dejando a Francia como la selección que viajará al
Mundial.