Las
organizaciones Unións Agrarias, Xóvenes Agricultores y Sindicato Labrego
Galego, además de la Asociación Gallega de Cooperativas Agrarias, pidieron el apoyo de los ciudadanos al campo gallego porque los
agricultores y ganaderos se sienten "rehenes de los piratas de la distribución".
Los sindicalistas enviaron sus mensajes reivindicativos
en Compostela, durante la celebración en la Praza do Toural de un 'mercado
transparente' de legumbres organizado por el SLG y un puesto de reparto
gratuito de patatas, secundado por UUAA, XXAA y AGACA.
Asimismo, se
montaron mercados transparentes en A Coruña (Obelisco), Pontevedra
(Peregrina), Lugo (ante la Xunta) y Xinzo de Limia, donde se podían adquirir
productos como brécol, cebollas, leche, harina, lechugas, tomates o
pimientos, y otro puesto de reparto de patatas en Lugo que, junto con el de
Compostela, regaló unos 8.000 kilos de este tubérculo.
El objetivo de
ambas iniciativas, que coinciden con un paro en el sector lácteo, es que
haya una garantía de precios para los agricultores que cubra como mínimo los
costes de producción y el trabajo, sin que ello encarezca los productos que
compren los ciudadano, y que se impulse una Ley de Márgenes
Comerciales.
"Queremos hacer una llamada de atención a las
administraciones y a la ciudadanía de que el medio rural está en peligro de
extinción", subrayó el secretario general de XXAA, Francisco Bello,
quien insistió en que con estas medidas "estamos visualizando que
los precios que nos pagan por nuestros productos en ningún caso cubren los
costes de producción".
Sin embargo, continúo, el consumidor "sí paga en
algunos casos precios abusivos" y la situación "es tan grave que las
explotaciones cierran y desaparecen los agricultores". Por ello,
denunció que la "media ministra que tenemos (Elena Espinosa) nos tiene
totalmente abandonados, somos rehenes de piratas como la distribución y la
industria".
Según el secretario general de UUAA, Roberto García, esta
crisis combina dos elementos que son "contradictorios": La caída de
los precios en origen y el incremento tanto de los costes de
producción como de los márgenes comerciales. En este contexto,
explicó que ello a su vez es debido, por una parte a la concentración de la
compra, pues seis grandes grupos comerciales acumulan 85 por ciento de la
compra, las marcas de la distribución, las marcas blancas, concentran la
mayoría del consumo.
"Esta combinación está llevando a que todos los
sectores estén vendiendo por debajo de los costes de producción sin que haya
un reparto de esos márgenes", aseveró García, quien pidió que "lo que paga
el consumidor se reparta de otra forma", para lo que el Gobierno ha de
"regular la expoliación de la renta de los agricultores por la concentración
de la oferta de la distribución".
En opinión de la secretaria general
del SLG, Carmen Freire, la "grave" situación que padece el campo es producto
de "las políticas agrarias" que se han desarrollando estos años y ante las
que el Gobierno español "sigue apostando por hundir explotaciones y por
que no tengamos viabilidad".
Freire incidió en los "escandalosos"
márgenes comerciales de los productos del campo, todos ellos objeto de
"usura" por la distribución, pues algunos de ellos alcanzan un 1.500% de
beneficio en el caso de la patata, un 750% en el brécol, un 700% en
la lechuga, un 350% en la leche o un 285% en la carne de vacuno, precisó.