El gobernador del Banco de España, Miguel Ángel Fernández Ordóñez, dijo que
si se llevan a cabo reformas laborales "importantes" tendrán trabajo "muchas más
personas", aunque la economía crezca con menor intensidad.
Tras comparecer en
la Comisión de Presupuestos del Senado, Fernández Ordóñez señaló, en
declaraciones a los periodistas, que el desempleo es el principal problema a
resolver para que en los próximos años la economía española crezca a un ritmo
"suficiente" que permita acabar con el paro.
En comparación con otros países
del entorno, el gobernador destacó que la caída de la actividad ha sido menor en
España y, sin embargo, otros mercados han mantenido el empleo debido a que sus
normas laborales se adaptan y permiten aumentar la productividad y, con ella,
los salarios.
Asimismo, se declaró "muy contento" por las declaraciones de
los sindicatos y de algunos miembros de Gobierno como los ministros de Trabajo y
Fomento, Celestino Corbacho y José Blanco, mostrándose a favor de hablar de
reforma laboral.
CRÉDITO "EXIGUO"
El gobernador del Banco de España afirmó
que el crédito al sector privado español tiene un ritmo de expansión cada vez
más exiguo e incluso negativo y reconoció que ésta será, probablemente, la
tónica en los próximos trimestres. Fernández Ordóñez aseguró que las perspectivas de la
recuperación económica en España continúan rodeadas de "gran incertidumbre",
aunque algo más contenida debido a los mejores datos de la economía
mundial.
Además, señaló que la recesión española tiene elementos comunes
respecto a la de otros países, pero también otros específicos como el ajuste
inmobiliario y la mala situación del mercado de trabajo.
En cualquier caso,
subrayó que la fase más aguda de la crisis en España ha pasado ya, como lo
muestra el hecho de que la actividad entre julio y septiembre, si bien continuó
retrocediendo, lo hizo a una tasa del 0,3% intertrimestral, una caída más
moderada que en los dos trimestres anteriores.
Fernández Ordóñez destacó que
la fuerte contracción de la demanda está corrigiendo algunos desajustes, con la
consecuente destrucción del tejido empresarial y del empleo, y abogó por reducir
el déficit público y emprender reformas estructurales.
El gobernador incidió
en que los precios de los servicios se han moderado sustancialmente y crecen a
un ritmo inferior a los de la zona del euro y añadió que es importante preservar
esa moderación de los precios en un futuro próximo.
Fernández Ordóñez afirmó
que los ajustes que se están produciendo en la economía española han conllevado
un peaje excesivo en el aumento del desempleo y en el deterioro de las finanzas
públicas. Asimismo, calificó de "buenísima" la instauración del Fondo de
Reestructuración Ordenada Bancaria (FROB) y añadió que las disputas políticas
cuestan dinero, lo mismo que la mala gestión.
RECORTE CONSUMO
Dijo que las familias han
recortado el consumo de forma más drástica de lo que apuntan algunos datos, lo
que ha hecho que el ahorro alcance niveles históricos, por lo que auguró que, si
la incertidumbre se despeja, el consumo podría contribuir al impulso de la
actividad.
La subida del IVA prevista para la segunda mitad del año que viene
podría anticipar las decisiones de gasto para los primeros meses de 2010,
agregó. Según el gobernador del Banco de España, el promedio de actividad de
2010 podría registrar una caída moderada de la actividad por el efecto arrastre
de 2009.
En el ámbito internacional, afirmó que la recuperación es lenta y no
exenta de incertidumbres, aunque subrayó que las perspectivas ya empiezan a
mejorar, una mejoría consecuencia de las medidas extraordinarias globales de
impulso a la demanda y de apoyo al sistema financiero.
Para impulsar la
recuperación económica, consideró "importante" llevar a cabo una agenda
"ambiciosa de reformas" para evitar que se materialice el riesgo de una "atonía
económica elevada". En su opinión, la política fiscal ha amortiguado el
deterioro de la actividad, en tanto que el esfuerzo presupuestario en España ha
sido "muy significativo y superior" al de países de su entorno.
Ante el
"agotamiento" de cualquier margen adicional de la política presupuestaria, abogó
por adoptar una estrategia de consolidación del gasto público "con
transparencia", en la que también deberían participar las comunidades
autónomas.
Dada la magnitud del desequilibrio presupuestario, pidió que se
revisen algunas figuras impositivas, recurriendo a las menores distorsiones
posibles y a la lucha contra el fraude fiscal. Dentro de las reformas
estructurales, destacó la del mercado laboral en materia de contratación y
negociación colectiva, así como la educativa, la del patrón de crecimiento y las
de los sectores inmobiliario y financiero.