El Gobierno de EE.UU. confirmó que la economía volvió a la senda del
crecimiento en el tercer trimestre, aunque a un ritmo más bajo de lo que se
pensaba, un 2,8 por ciento, debido al menor consumo y al aumento del déficit
comercial.
A finales de octubre, el Departamento de Comercio dijo que entre
julio y septiembre el Producto Interior Bruto (PIB) creció a una tasa anualizada
del 3,5 por ciento, si bien hoy rebajó esta cifra en siete décimas. El cálculo
definitivo se dará a conocer el 22 de diciembre.
La mayor economía del mundo
ha estado en recesión desde diciembre de 2007. En el primer trimestre de este
año el PIB se contrajo a una tasa anualizada del 6,4 por ciento, al que siguió
otra caída del 0,7 por ciento en el segundo trimestre.
La actividad económica
de EE.UU. tuvo hasta junio cuatro trimestres de contracción consecutivos por
primera vez desde la Gran Depresión de 1930. En ese período, el PIB se contrajo
un 3,8 por ciento, algo que no había ocurrido en siete décadas. Además de
corregir la cifra del PIB, el Gobierno informó hoy que las ganancias de las
empresas crecieron a una tasa trimestral del 10,6 por ciento, la más alta desde
2004.
En el trimestre anterior, las ganancias de las compañías habían crecido
a una tasa del 3,7 por ciento. Los datos dados a conocer hoy apuntan a que la
recesión estadounidense, que se inició en diciembre de 2007, podría haber
concluido a mitad del año, como refleja la recuperación de los precios de las
materias primas, las ventas de casas o la subida de la bolsa.
El único índice
que sigue deprimido es el del empleo: la tasa de desempleo saltó al 10,2 por
ciento en octubre, la más alta en 26 años. En algunos estados de EE.UU. se
aproxima al 15 por ciento.
La economía de Estados Unidos ha perdido 7,3
millones de puestos de trabajo desde diciembre de 2007, pero el ritmo de
pérdidas ha aminorado de unos 741.000 empleos en enero a 190.000 en
octubre.
El ajuste de cifras divulgado hoy refleja un crecimiento menor del
gasto de los consumidores y un déficit del comercio exterior de bienes y
servicios mayor que el calculado inicialmente.
El gasto de los consumidores,
que en Estados Unidos representa casi el 70 por ciento del PIB, creció a una
tasa anualizada del 2,9 por ciento entre julio y septiembre. En el cálculo
inicial divulgado a fin de octubre, el Gobierno indicó que este gasto había
crecido a una tasa del 3,4 por ciento.
Algunos analistas atribuyen este
incremento del gasto de los consumidores a un programa del Gobierno del
presidente Barack Obama que distribuyó hasta 4.500 dólares en subsidio para la
compra de vehículos automotores nuevos a cambio de los más viejos y menos
eficientes en el consumo de energía.
Sin embargo, los datos del Gobierno
muestran que el gasto de los consumidores en servicios y bienes no duraderos (es
decir, excluidos los vehículos) subió a una tasa anual del 3,8 por ciento en
agosto y septiembre, el crecimiento más robusto desde enero. El gasto de los
consumidores contribuyó 2,1 puntos porcentuales al PIB del tercer
trimestre.
La inflación subyacente en el índice de precios en gastos de los
consumidores, un indicador que excluye los precios de alimentos y combustibles y
a la cual presta mucha atención la Reserva Federal, fue del 1,3 por ciento en el
tercer trimestre -una décima menos que en el cálculo inicial. En el anterior
había sido del 2 por ciento.
El déficit comercial alcanzó en el trimestre una
tasa anualizada de 358.000 millones de dólares y sustrajo 0,8 puntos
porcentuales del PIB, según el Departamento de Comercio.