Diputaciones como la de A Coruña y ayuntamientos como el de Pontevedra están retrasando los pagos de manera escandalosa. Se ve que no tienen un euro ya que el dinero para obras y servicios ha ido a parar a los bolsillos de los múltiples asesores que han incorporado tras perder la Xunta PSOE y BNG. Ya saben, los del partido, primero, las empresas después, y si por ello desaparecen, ajo y agua. Luego hablan de la defensa del empleo y demás. Un cachondeo.