El director gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Dominique
Strauss-Kahn, considera necesario que, una vez que comienza a verse el "final
del túnel" de la crisis, hay que empezar a preparar los planes de
salida. "Hay que anunciar cómo se va a volver a situaciones presupuestarias
más sostenibles. Todo el mundo tiene derecho a saberlo", afirma el responsable
del FMI en una entrevista al diario "Le Figaro".
Es necesario preparar esos
"planes de salida" pero, al mismo tiempo, "no hay que ponerlos en marcha
demasiado pronto", según el responsable del FMI, que precisa que "es una
contradicción aparente que habrá de gestionarse de forma hábil".
Strauss-Kahn
cree que el riesgo que existe actualmente es que no se sigan aplicando las
políticas necesarias para "garantizar la perennidad de la recuperación".
En
el FMI, "no creemos en una recaída (...) pero no podemos descartarlo por
completo", añade, antes de precisar que "es necesario mantener los apoyos
públicos porque la demanda privada sigue siendo débil y el paro va a seguir
aumentando aún durante bastante tiempo".
Hoy en día se puede considerar que
la crisis financiera está más o menos controlada y que ha degenerado en una
crisis económica "de la comenzamos a ver el final del túnel", pero Strauss-Khan
alerta de que "la crisis social sigue siendo muy fuerte, principalmente en los
países avanzados".
Incide además en que los bancos aún están todavía muy
lejos de haber limpiado sus balances, ya que cerca del 50 por ciento de sus
pérdidas de los bancos podrían seguir ocultas. "Lo vuelvo a decir. La historia
de las crisis bancarias (...) demuestra que no habrá un crecimiento sano sin una
limpieza completa del balance de los bancos", añade.
De forma más gráfica, el
director gerente del Fondo explica que podría decirse que "estábamos ante un
incendio" y, aunque ya se ha conseguido apagar el fuego, "ahora hay agua por
todas partes".
Será necesario un tiempo para eliminarla y volver a niveles
razonables pero, insiste, "habrá que hacerlo". Cuando esté garantizada la
recuperación, considera que la prioridad debe ser la estrategia
presupuestaria.
A su juicio, habrá que "revisar nuestro modelo de
crecimiento" para, entre otras razones, evitar "tensiones" sobre las materias
primas y el petróleo. "El problema más importante para los países emergentes
es la abundancia de liquidez" para hacer frente a la crisis,
agrega.
Strauss-Khan advierte también de que la salida de esta situación será
difícil de gestionar también a nivel político, un ámbito en el que su nombre
suena en Francia como posible adversario del presidente francés, Nicolas
Sarkozy.
En este sentido, reconoce que le agrada que sus conciudadanos
piensen en él para ello, pero deja muy claro que no es el asunto que le preocupa
hoy en día.