La entidad resultante de una fusión entre Caixa Galicia y Caixanova sería la
cuarta caja de ahorros española por volumen de activos, sólo por detrás de La
Caixa, Caja Madrid y Bancaja.
Directivos de las cajas gallegas mantuvieron
esta mañana una reunión en la consejería regional de Hacienda con el fin de
intentar consensuar posturas, mientras que la Xunta, el PSOE y el BNG acordaron
que la "galleguidad y la solvencia" son los criterios innegociables a partir de
los que se decidirá el futuro de las cajas.
Fuentes financieras recordaron la
fuerte apuesta del Ejecutivo regional por crear una "gran caja gallega", si bien
Caixanova no parece dispuesta a esta unión y ha estado tanteando, "si se le
obliga a fusionarse", a cajas de otras comunidades.
Las cajas gallegas
deberán negociar un estudio sobre su futuro que les entregó ayer el presidente
regional, Alberto Núñez Feijóo, para lo que contarán con una semana de plazo a
contar desde hoy.
La Xunta, socialistas y nacionalistas apuestan por
"mantener el mandato parlamentario para establecer la galleguidad de las
entidades resultantes", destacó Núñez Feijóo, quien valoró la importancia de
intentar lograr un consenso parlamentario para la reforma "inmediata" de la Ley
de Cajas.
Según los datos recabados por Efe y facilitados por la
Confederación Española de Cajas de Ahorros (CECA) de finales de junio de 2009,
la posible unión que llevarán a cabo las dos gallegas crearía la cuarta caja por
volumen de activos al sumar 77.178 millones de euros, de los que 47.348 millones
provienen de Caixa Galicia y 29.830 de Caixanova.
De esta forma, la caja
resultante sólo sería superada por La Caixa (268.496 millones de euros), Caja
Madrid (191.736 millones) y Bancaja (110.404 millones).
En cuanto al volumen
de depósitos, la nueva caja gallega aglutinaría 46.683 millones de euros, con lo
que ocuparía también la cuarta plaza en la clasificación de las
cajas.