Urrusulo Sisitiaga y Carmen Guisasola, dirigentes históricos de la banda terrorista, piden a los asesionos de ETA que entreguen las armas. Lo hacen en una carta abierta en el diario vasco DEIA. Se suman a las manifestaciones de Otegui que apuesta por abandonar la lucha armada. El que fuera máximo dirigente de Batasuna afirmaba recientemente que "se sienten como marcianos en su propio pueblo". Son un anacronismo sanguinario con el que solo se acaba gracias a la represión policial de los terroristas y sus afines. Esperemos que Zapatero no vuelva a caer en la trampa. Con ETA lo único que hay que negociar es la rendición de los terroristas y la entrega de armas. Nada más.