Arropado por la afición, el escocés Andy Murray, cuarta raqueta mundial, avanzó
hacia las semifinales de la Copa Masters, donde queda a expensas de lo que haga
esta noche Roger Federer, tras truncar hoy en Londres las esperanzas del español
Fernando Versdasco, número 7, al que se impuso por 6-4, 6-7 (4) y 7-6 (3).
En
la abarrotada carpa londinense del 02 y con el público claramente volcado en su
tenista patrio, al de Dunblane, que tuvo problemas con su primer servicio y tiró
por la ventana infinidad de opciones de rotura, le llevó 3 horas exactas
imponerse a un Verdasco que opuso una férrea resistencia.
Murray aireó su
frustración al no lograr la victoria en dos sets en la liguilla que le hubiera
dado de forma automática el billete a las semifinales frente a un Verdasco que
terminó cojeando.
Ahora, sin embargo, tiene que esperar al desenlace del otro
encuentro del Grupo A que se disputará esta noche entre el suizo Roger Federer,
número 1 del mundo y el argentino Juan Martín Del Potro, quinto del
cuadro.
Cincuenta y tres minutos le llevó al número uno del tenis de Reino
Unido llevarse la primera manga de su cara a cara con Verdasco en este barrio de
North Greenich (al este de la capital).
Fue un encuentro de largos peloteos y
con un claro preferido. Las gradas se entregaron con pasión a su esperanza
nacional, un Andy Murray que malgastó infinitas ocasiones de rotura en el primer
parcial.
Así, comenzó sacando "Fer", al que ya en este juego inicial le costó
muchísimo mantener su servicio. Pero hasta 3 bolas de rotura llegó a ceder al
escocés, que no atinó a convertir ni una sola.
Empezó siendo un duelo
bastante igualado, en el que Murray ignoraba buenas oportunidades de quebrar el
servicio del número 7. Así sucedió para horror de sus incondicionales en el
séptimo juego, donde no transformó un buen momento para aventajar; hasta que
convirtió la quinta bola de que dispuso, en el noveno, para ponerse 5-4
arriba.
Pero a Murray, hoy, le tocaba esforzarse. Arrancó cometiendo
muchísimos más errores que su oponente -8 por 1 de Verdasco-; y se mostró torpe
con su primer servicio.
Hasta 3 bolas de set despilfarró el favorito de las
gradas, con tres pelotas que se estrellaron en la red, hasta, por fin, amarrar
la manga. Incredulidad entre el público y sonoros aplausos a la cuarta pelota
que, ahora sí, no erró el británico para ponerse por delante con
6-4.
Verdasco, a quien las estadísticas no sonríen precisamente ante el
número 4 de la ATP (7-1 a favor del escocés, a quien el español sólo logró ganar
en el Abierto de Australia este mismo año, en cinco sets complicadísimos),
recuperó la concentración en el segundo acto, de fuerzas muy parejas.
El
español se empleaba a fondo pero dejó escapar un punto de set, coyuntura que
benefició a Murray, quien apuró el empate a 5 juegos. A partir de ahí, hubo
un frenético intercambio de pelotas, en el que el escocés se jugaba la
clasificación sin condiciones; y en el que Verdasco sentía que se agotaban sus
esperanzas de supervivencia.
Murray volvía a tener en su poder, no una, sino
varias opciones de rotura para desnivelar y quedarse a un paso de llevarse el
set. Y es que en total, durante todo este encuentro, el local dejó marchar nada
menos que 12 ocasiones.
Verdasco, por su parte, trataba de no caer presa de
los nervios y del pánico escénico; sufría para conservar su saque en un
emocionante undécimo juego que consiguió con un esfuerzo descomunal apuntarse el
madrileño. Aun así, exhibió un tenis de altísimo nivel.
Esta manga tuvo que
decidirse en el desempate, que se decantó hacia el jugador español, quien, a la
vez, arruinaba un momento de celebración a un Murray que se hubiera clasificado
de inmediato para las semifinales con un triunfo en 2 sets.
El tercero,
definitivo, dio la victoria al escocés en otro desempate en la que Murray
conseguía imponerse a su oponente en un set que duró casi una hora (56 minutos)
por 7-6 (3).