Diego P.V. ha sido ingresado en un centro hospitalario para recibir asistencia después del "shock" sufrido por la muerte de la hija de su novia, una niña de 3 años, de la que se le acusó injustamente.
El joven, de 25 años, ha sufrido un auténtico calvario desde que la pasada semana tuvo que llevar a la pequeña a Urgencias por una parada cardiorrespiratoria, que le causaría la muerte. Desde el hospital aseguraron que las heridas que presentaba la niña eran producto de una agresión, y que además tenía quemaduras por el cuerpo. Diego fue arrestado por la policía el pasado miércoles, acusado de matar a la niña de la que cuidaba.
Días después, los resultados de la autopsia reflejaron que la niña no había sufrido malos tratos, sino que los hematomas habían sido causados por una caída, y que las quemaduras no eran tales, sino efectos de una alergia en la piel. El sábado por la tarde, Diego fue puesto en libertad.
Se da la circunstancia de que seis días antes de que ingresara la menor en Urgencias había sufrido una caída mientras jugaba en los columpios, y fue el propio Diego quién la llevó al Centro de Salud de el Mojón, donde restaron importancia a la caída, que días después le causaría la muerte.
Este suceso ha abierto un debate sobre la presunción de inocencia, y la excesiva rapidez con que se hacen juicios sobre las personas encausadas en delitos.