La OCU ha detectado restos de antibióticos en lotes de miel y gambas que se comercializaban en Carrefour, Lidl y El Corte Inglés. No sabemos lo que comemos, ni de El Corte Inglés nos podemos fiar ya. El abuso de estos fármacos puede convertirse en un problema de salud porque puede dar lugar a que se produzcan resistencias bacterianas.