El estado de salud de Aminatu Haidar sufre un deterioro creciente por la huelga
de hambre, que hoy entra en su décimo octava jornada, pero la activista saharaui
sigue firme en su decisión, han coincidido en comentar las personas que la han
visitado.
A causa de su protesta, a la activista "le duele todo el cuerpo",
pues "son muchas las repercusiones que por todo el organismo va teniendo la
huelga de hambre", si bien "Aminatu está igual de decidida a mantenerla que al
principio, para exigir que se respeten sus derechos", dijo a Efe el presidente
de la Federación Estatal de Instituciones Solidarias con el Sáhara de España,
Carmelo Ramírez.
El también consejero de Solidaridad del Cabildo de Gran
Canaria, una de las personas desplazadas desde días atrás a Lanzarote para
acompañar a Haidar en el aeropuerto, donde se mantiene de forma permanente,
afirmó en todo caso que la saharaui, pendiente aún de pasar hoy la cotidiana
revisión médica que se le practica cada mañana, "conserva su ánimo", pese a su
deterioro físico.
Deterioro que "hace preciso que haya una solución urgente a
la situación de Aminatu a fin de evitar que su protesta derive en tragedia, ya
que su estado de salud, cada vez más precario, nos tiene muy preocupados a todos
los que la rodeamos, que vemos cómo empeora día a día", declaró Ramírez.
Una
autoridad que quiso destacar que el nuevo día ha comenzado "sin ninguna novedad"
en lo referente a los contactos que, con el objetivo de lograr una solución al
problema, mantiene el Gobierno español con el de Marruecos. "Nos dijeron que
el jueves, hoy, habría alguna respuesta, pero de momento no hay ninguna, no han
llamado", destacó al respecto.
Ante esa coyuntura, el presidente de la
Federación Estatal de Instituciones Solidarias con el Sáhara quiso "reiterar el
llamamiento a buscar una solución urgente, porque está en juego la salud de
Aminatu Haidar".
Una activista saharaui que afirmó que quiere dejar claro que
"no responderá a las iniciativas intoxicadoras del Consulado de Marruecos, que
le ha exigido que pida perdón para devolverle el pasaporte que se le retuvo
ilegalmente, haciéndola víctima de una violación de sus derechos civiles y de
los tratados internacionales que sólo corresponde rectificar al propio Gobierno
marroquí".
Un Ejecutivo que, "con la colaboración del Gobierno de España, es
quien ha creado el problema del que ahora trata de echarle la culpa a Aminatu",
sentenció.
Haidar comenzó su huelga de hambre el pasado 15 de noviembre en
protesta contra la decisión de Marruecos de expulsarla de El Aaiún, la capital
del Sáhara Occidental, después de confiscarle el pasaporte por poner en la ficha
del control policial que su nacionalidad era saharaui.