El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, ha afirmado que
la UE ya tiene una base de consenso sobre la postura que va a adoptar ante las
recientes elecciones celebradas en Honduras y si se va a reconocer o no al
presidente electo Porfirio Lobo.
Moratinos, en una rueda de prensa con la
Alta Representante de la Política Exterior de la UE, la británica Catherine
Ashton, durante su primera visita a Madrid, no ha explicado con detalle los
términos del consenso, aunque sí ha destacado que en él se deja constancia de
que "no fueron unas elecciones normales". "Ya se ha logrado un consenso de
una declaración en el sentido de que las elecciones se desarrollaron
pacíficamente, pero en unas circunstancias excepcionales, no eran unas
elecciones normales, pero con la voluntad de buscar una solución política en el
futuro", ha explicado.
Moratinos, al igual que Ashton, ha asegurado que la
posición final se fijará en la reunión de ministros de Exteriores de la UE
prevista la próxima semana en Bruselas.
En esta cita será cuando los
Veintisiete acuerden si reconocen o no el triunfo de Porfirio Lobo después el
derrocamiento de Manuel Zelaya el pasado 28 de junio tras el golpe que aupó al
poder de forma interina a Roberto Micheletti.
Según Moratinos, este consenso
de mínimos se fundamenta en las discusiones mantenidas hasta ahora por el Comité
para Latinoamérica, un grupo de alto nivel del Consejo de la UE integrado por
altos funcionarios de los países comunitarios.
La Alta Representante de la
Política Exterior ha hecho hincapié en la importancia del asunto de Honduras en
el marco de la relación de la UE con toda Centroamérica.
Ha afirmado que la
presidencia española de la UE desempeñará un papel importante en esta cuestión y
en la negociación del acuerdo comercial que se pretende cerrar con esta
región. Según Ashton, este acuerdo y otros que están pendientes, como el de
Mercosur, tienen que seguir avanzando en los próximos meses.