El ministro español de Industria, Miguel Sebastián, aseguró, antes de
reunirse con sus homólogos europeos y la cúpula de General Motors, que no
aceptará un plan de reestructuración para la planta de Opel en Figueruelas
(Zaragoza) inferior al planteado por Magna, que contemplaba 900
despidos.
"Nosotros siempre hemos dicho que el plan de Magna es un suelo a
partir del cual no vamos a aceptar ninguna modificación a la baja, que empeore
la situación de Figueruelas porque, como todo el mundo sabe, es la planta más
productiva que tiene Opel", aseguró Sebastián, que participa hoy en el Consejo
de Competitividad de la Unión Europea (UE), celebrado en Bruselas.
El titular
de Industria español también confió en que la directiva de la filial europea de
General Motors les avance hoy el plan industrial de la compañía para las
factorías del viejo continente, del que todavía no se saben los
detalles.
"Esperamos que nos ofrezca la información hoy en el almuerzo",
dijo.
Sin embargo, confesó que sigue sin estar confirmada la presencia del
presidente del gigante automovilístico estadounidense en Europa, Nick Reilly, en
el almuerzo informal de trabajo en el que se abordará el asunto.
Los
responsables de Industria de la UE ya se reunieron con Reilly en Bruselas el 23
de noviembre pasado, a invitación de la Comisión Europea, que quería evitar que
los Estados miembros compitieran entre ellos por mantener las plantas de Opel en
su territorio y se lanzaran a una carrera de subvenciones.
Aquel día, los
responsables de Industria (entre los que no se contaba Sebastián) quedaron en
estudiar juntos el plan de reestructuración de la empresa durante la reunión de
hoy, con el objetivo de dar una respuesta coordinada.
El comisario del ramo,
Günter Verheugen, y la comisaria de Competencia, Neelie Kroes, también asistirán
a la reunión informal de hoy.