Los senadores demócratas acordaron renunciar a una opción de seguro público
de la atención médica en un nuevo esfuerzo por lograr la reforma del sistema de
salud estadounidense, informaron fuentes legislativas.
La medida constituyó
una concesión para lograr los votos de los senadores moderados del partido que
se oponían a esa opción incluida en la reforma del sistema, una de las
prioridades del Gobierno del presidente Barack Obama, explicaron.
El líder de
la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, dijo al anunciar la decisión a
los periodistas que se trató de "un acuerdo amplio", pero declinó ofrecer más
detalles.
Añadió que con la decisión han aumentado las posibilidades de
aprobar la reforma, que ha sido sometida a un intenso debate durante los últimos
meses.
Las fuentes legislativas indicaron que en vez de la opción pública de
seguro, los legisladores dieron su acuerdo en principio a un sistema de seguro
privado que será supervisado por las autoridades federales.
Además, se acordó
ampliar el Medicare, un sistema que se ofrece a los jubilados a partir de los 65
años y que ahora comenzaría desde los 55.