Uno de cada dos trabajadores varones de entre 50 y 65 años de edad está en
paro o prejubilado, situación que es aún más grave en el caso de las mujeres,
según un estudio coordinado por el sociólogo y catedrático emérito de la
Complutense Juan Díez Nicolás.
Y los que tienen la suerte de trabajar
cumplidos los 50 -el 20% de la población activa- se enfrentan a la "visión más
bien negativa" que de ellos tienen las empresas privadas y las administraciones
públicas.
A esta conclusión llega el "Informe sobre la prolongación de la
vida activa" dirigido por Díez Nicolás por encargo de la Confederación Española
de Organizaciones de Mayores (CEOMA), que agrupa a más de un millón de
jubilados.
Para su elaboración se ha pedido la colaboración de quince
agencias de empleo y firmas de consultoría especializadas en selección de
recursos humanos, y de más de sesenta expertos y líderes de opinión conocedores
del tema.
De sus opiniones y experiencias el estudio, presentado en
Madrid, concluye que la ventaja principal de los trabajadores mayores de 50 años
es su "mayor experiencia", no siempre valorada, si bien sus mayores desventajas
son su "alto coste salarial" y su "resistencia al cambio".
"Lo tienen crudo
para encontrar empleo", destacó Díez Nicolás, para quien la jubilación en España
ha pasado de ser un derecho a convertirse en una obligación. "La edad no debería
ser una fecha de caducidad" ni desde el punto de vista laboral ni para otros
aspectos de la existencia. "Es una cuestión de capacidad, de mente...",
abundó.
Mayoritariamente, los expertos consultados se mostraron en contra de
la prejubilación y, de tener que existir una edad obligatoria, son partidarios
que mantener la actual, en torno a los 65, y de que sea voluntaria y garantizada
por ley.
"Cuando una empresa ofrece a sus trabajadores un plan de
prejubilación y éstos no lo aceptan -apuntó Díez Nicolás-, lo más habitual es
que las empresas presionen a sus trabajadores de diferentes maneras".
Los
mayores de 50 años que se quedan en paro piensan que sus "relaciones sociales"
es el método más eficaz para buscar nuevo trabajo, desde la confianza en sus
conocimientos y habilidades laborales", y encuentran poco o nada útil recurrir a
los servicios públicos de empleo (INEM) o a una agencia especializada. "No los
tienen en su cartera de clientes", apostilló Juan Díez Nicolás.
Una cuarta
parte de los encuestados para este informe se mostraron partidarios de situar la
edad de jubilación en los 70 años "o más", si bien el acuerdo fue unánime al
vaticinar que será "bastante probable o casi seguro" que la sociedad española no
pueda mantener la situación actual de cobro de pensiones completas si los
trabajadores se incorporan tarde al mercado laboral y lo abandonan
pronto.
Las agencias de empleo calculan que menos del sesenta por ciento de
los trabajadores actuales cobrarán completa su pensión cuando lleguen a la
jubilación "al no haber cotizado el número de años exigidos".
Por ello, se
propone alargar la vida laboral de los trabajadores y combatir con medidas
legales la salida prematura del mercado de aquellos trabajadores que sobrepasen
los 50 años.
"Muchos mayores pueden y desean trabajar, pero se ven forzados a
mantenerse al margen del mercado laboral", destacó José Luis Méler, presidente
de CEOMA, organización que calcula que hay más de medio millón de mayores de 50
en paro.
CEOMA ve con buenos ojos las declaraciones recientes de la
vicepresidenta segunda del Gobierno, Elena Salgado, en contra de las
prejubilaciones y a favor de prolongar la vida laboral. "Es positivo -afirmó su
presidente-, aunque debería no quedarse en buenas palabras y concretarse en una
legislación necesaria".
Además de analizar el problema, el informe hace
recomendaciones para combatirlo. Entre ellas, la necesidad de eliminar los
incentivos a la prejubilación, "para que su coste no se traslade a toda la
sociedad", y poner en marcha otros encaminados a prolongar la vida activa.
Se
proponen ventajas para aquellas empresas que mantengan en sus plantillas a
trabajadores mayores de 50 años o que les contraten, y reformas en la
legislación en materia de negociación colectiva para ligar los incrementos
salariales de los trabajadores a mejoras en su productividad, capacitación y
funciones.