La guerra abierta que mantienen Blanco y Pajín se traslada de Ferraz a Valencia, cada uno tiene su candidato para liderar el partido en la comunidad. Doña Leire apuesta por Puig mientras don José quiere mantener a Jorge Alarte. La bicefalia socialista acabará llevando el caos al partido. Zapatero tendrá que optar por el ministro o por la senadora.