El Gobierno ha asegurado que la decisión de permitir el viaje a Lanzarote de
la activista saharaui Aminatu Haidar, tras ser expulsada de Marruecos, se tomó
"en el ámbito de las autoridades de la Policía de Fronteras", teniendo en cuenta
que tiene permiso de residencia legal en España.
Desde Bruselas, donde ha
participado en el Consejo Europeo, el presidente del Gobierno, José Luis
Rodríguez Zapatero, ha dicho que "no hay ninguna autoridad política en el día a
día dedicada a conceder o denegar una autorización, ya que eso le corresponde a
las autoridades administrativas que tienen encomendada esa
gestión".
Preguntado por la procedencia de la autorización para que la
activista saharaui entrara en España sin pasaporte, ha explicado que lo hizo
conforme a la ley, porque tiene un permiso de residencia por razones
humanitarias.
Una idea en la que ha abundado la vicepresidenta primera del
Ejecutivo, María Teresa Fernández de la Vega, quien ha subrayado que Haidar
"tiene permiso de residencia legal en España por razones humanitarias".
De la
Vega también ha dado más detalles sobre su entrada en España y ha asegurado que
la decisión se adoptó "en el ámbito de las autoridades de la Policía de
Fronteras".
El Sindicato Unificado de Policía (SUP), mayoritario en la
Policía Nacional, ha rechazado la versión del Gobierno y ha lamentado que el
Ejecutivo pretenda ahora responsabilizar a los agentes del incidente
diplomático. "No vamos a permitir que se nos culpe de un problema que es
estrictamente de carácter político", ha advertido a EFE el secretario de
Comunicación del SUP, José María Benito.
Sobre este asunto tendrá que
responder la próxima semana en el Congreso el ministro del Interior, Alfredo
Pérez Rubalcaba, porque el PP le preguntará por la identidad de la persona que
"dio la orden" para que la activista saharaui entrara "de forma irregular" en
territorio español, al carecer de pasaporte.
Haidar, que lleva 26 días en
huelga de hambre en el aeropuerto de Lanzarote para pedir que Marruecos permita
su vuelta a El Aaiún, confía en que "pronto" se desbloquee el asunto y pueda
regresar a su casa para reencontrarse con sus hijos y familia. Mientras
tanto, el Gobierno continúa desarrollando gestiones diplomáticas que permitan a
la activista saharaui regresar en unos días a la capital del Sahara
Occidental.
De hecho, el ministro de Asuntos Exteriores y Cooperación, Miguel
Ángel Moratinos, podría aprovechar su reunión del próximo lunes en Washington
con la secretaria de Estado estadounidense, Hillary Clinton, para tratar este
tema si no se ha alcanzado una solución durante el fin de semana.
La salud de
Haidar, que ha pasado una mala noche, sigue preocupando cada vez más. A este
respecto, De la Vega ha hecho hincapié en que el Gobierno no descarta adoptar
todas las medidas que la ley "ofrece" para preservar su salud y su vida, con el
objetivo prioritario de impedir que se llegue a una "situación
límite".
Fernández de la Vega también ha garantizado que "el compromiso de
España en relación con el conflicto del Sahara es total y absoluto" y ha
apostado por el derecho de autodeterminación, en el marco de las disposiciones
de Naciones Unidas.
Precisamente sobre este asunto el PSOE ha propuesto a los
grupos parlamentarios del Congreso una nueva iniciativa sobre el caso de Haidar,
en la que incluye una mención al reconocimiento al derecho de autodeterminación
del pueblo saharaui, aspecto que reclamaban las fuerzas de izquierda y el
PNV.
En cuanto a la posibilidad de que el Rey Juan Carlos medie en el asunto,
dada su amistad con el monarca alauí, tanto Zapatero como De la Vega han vuelto
a dejar claro que las decisiones de política exterior corresponden al
Gobierno.
Zapatero ha pedido "responsabilidad" a la hora de decidir que el
Rey intervenga en un asunto de relaciones exteriores y ha hecho notar que se
debe actuar con prudencia ante el hecho de que Don Juan Carlos pueda asumir una
tarea concreta en el ámbito de las relaciones exteriores y que se debe
"preservar" esa figura.
Tras las críticas del PP por la imagen que puede
estar dando España, el vicepresidente tercero, Manuel Chaves, ha sostenido que
la posición del país "se fortalece" y "se prestigia precisamente por tratar de
solucionar un problema que no es suyo, que no ha causado ni ha provocado una
decisión del Gobierno de España, sino otro gobierno", ha manifestado.
Pero la
secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, ha discrepado de esta
opinión, que ha tildado de "broma de mal gusto", y ha vuelto a considerar que la
actuación del Gobierno español en este episodio "es bastante
lamentable".
También ha terciado desde Canarias el delegado del Frente
Polisario en España, Mohamed Haddad, y ha sido para recalcar que, a su juicio,
es Marruecos el que debe disculparse ante Haidar "por su actitud irresponsable".