El sexto banco austríaco, el Grupo Hypo Alpe Adria, será nacionalizado al cien
por cien, anunció el ministro de Finanzas de la república alpina, Josef
Pröll, quien reconoció que se trata de "la situación más difícil" que ha vivido
el sector bancario del país en las últimas décadas.
Pröll anunció el acuerdo
alcanzado con los actuales propietarios del Hypo -el banco alemán BayernLB, el
estado de Carintia y la aseguradora Grazer Wechselseitige-, así como los
principales bancos austríacos, después de una reunión de emergencia de más de 17
horas en el ministerio de Finanzas.
Según el titular de esa cartera, quien es
también vicecanciller de Austria, los propietarios actuales del Hypo se han
comprometido a inyectar juntos más de mil millones de euros en la entidad, que
ha anunciado pérdidas superiores a esa cifra.
Horas antes, la agencia
austríaca APA había informado de que los mayores bancos austríacos estaban
dispuestos a contribuir en el salvamento del banco radicado en la sureña región
de Carintia, siempre y cuando el Estado austríaco diera las garantías y asumiera
el control del instituto financiero.
Según el banco, las pérdidas se deben al
fuerte aumento del aprovisionamiento para casos de morosidad, después de una
expansión hacia los países del sureste de Europa que ha aumentado su exposición
a esos riesgos.
El banco cuenta con 1,2 millones de clientes, 7.000 empleados
y unos activos de 43.000 millones de euros, según las últimas cifras de 2008.