El propietario del grupo Leite Río, Jesús Lence, afirmó en declaraciones que todas las cooperativas gallegas que están actuando como “primeros compradores” deberían sumarse al proyecto liderado por La Arzuana, con el alquiler de la planta que el grupo Leche Pascual tiene en la localidad lucense de Outeiro de Rei, porque son “meros especuladores” que consiguen beneficios en determinadas épocas del año, pero “en otros momentos, como éste, están malvendiendo la leche para polvo” y “reventando el mercado”.
Según Lence, esas cooperativas tendrán así la capacidad necesaria para “industrializar su materia prima, porque en estos momentos la están comercializando en cisternas y a veces regalándola, con precios por debajo del coste real”. De esa forma, “todos contaremos con las mismas oportunidades para comprar y vender, acudirán a competir al mercado y tendremos que batirnos el cobre”, dijo el empresario lucense.
“Opino que todas esas cooperativas, como La Arzuana, que compran leche y después la venden en cisternas a otras empresas, deben unirse y crear una base industrial a partir de la factoría de Leche Pascual, para abandonar el mercado especulativo en el que se movían”, dijo Lence.
De hecho, considera que incluso la Xunta tiene que “apostar por eso”, porque se crearía un “mercado anual más estable” en Galicia. “Todos jugaremos con las mismas cartas, de forma que todos pagaremos más o menos lo mismo al ganadero y vendemos con precio de mercado”. Así, explicó, “habrá sociedades de base cooperativa, como Feiraco o La Arzuana, y empresas privadas, como Lactalis, Lactogal o Leite Río, porque hay vida y mercado para todos”. “Me parece que ha sido una gran idea que Eugenio Montero se decidiese a capitanear ese proyecto”, concluyó.