La Confederación de Empresarios de Pontevedra (CEP) advirtió hoy de que "no aceptará presiones" en relación al futuro de Caixanova y Caixa Galicia, aunque aclaró que su postura "podría ser revisada" tras conocer los resultados de la auditoría externa encargada por la Xunta.
Ésta es una de las conclusiones tras la reunión de la última comisión permanente anual de la patronal pontevedresa, cuyo presidente, José Manuel Fernández Alvariño, indicó en un comunicado que "nada ha cambiado" en la postura de "prudencia" de la CEP en relación a una posible fusión entre ambas entidades financieras.
Fernández Alvariño recordó que la CEP hizo público en noviembre el informe económico-financiero encargado a una consultora independiente y que no recomendaba la integración de las dos entidades crediticias.
"Estamos defendiendo nuestra postura, queremos dos cajas gallegas independientes y solventes; apostamos por una SIP reversible, que garantice que no se pierdan los centros de decisión", recordó Fernández Alvariño, quien reiteró su "profundo respeto" por los presidentes y los consejos de administración de las dos cajas.
Las "presiones" a favor de la fusión "preocupan" a la CEP, según señala el comunicado, por la "pérdida de crédito" que acarrearía, especialmente en un momento en el que la pequeña y mediana empresa tiene "tantos problemas de tesorería".
Fernández Alvariño afirmó que por el momento "ninguno de los informes publicados" han modificado las conclusiones del estudio presentado por la CEP, pero que "habrá que esperar" a conocer el resultado de la auditoría independiente encargada por la Xunta.
Asimismo, precisó que sería "igual de importante" conocer la situación financiera de las dos cajas "de acuerdo con los datos" del Banco de España.
La patronal pontevedresa informó, asimismo, de la "necesidad" de que la nueva Ley de Cajas de Ahorros de Galicia se "adecúe" a la reforma de la normativa estatal sobre estas entidades financieras.