El presidente de EEUU, Barack Obama, instó a los países a llegar a un
acuerdo contra el cambio climático, en un discurso ante la cumbre de la ONU en
Copenhague en el que afirmó que ha venido "no a hablar, sino a actuar".
Tras
una reunión con representantes de más de veinte países para tratar de cerrar un
acuerdo, Obama indicó que todos están convencidos de la "realidad del cambio
climático", al que si no se ataja "representará riesgos inaceptables para
nuestra seguridad, nuestras economías y nuestro planeta".
"Nos conviene a
todos lograr un acuerdo global en el que acordemos dar ciertos pasos y en el que
cada uno podamos pedir cuentas a los demás sobre nuestros compromisos", declaró
el presidente estadounidense.
El acuerdo que emane de la reunión, agregó,
debe incluir "acciones decisivas" de "todas las principales economías" para
reducir sus emisiones de gases contaminantes, y un mecanismo para comprobar si
los países cumplen sus compromisos "de manera transparente".
Ambos aspectos
han sido algunos de los principales escollos para cerrar un acuerdo sustancial
en la cumbre que concluye hoy contra el calentamiento global en la capital
danesa.
En particular, China y EEUU, los dos principales países
contaminantes, mantienen sus diferencias sobre la verificación. "Como la
primera economía y el segundo contaminante tenemos la responsabilidad de
actuar", dijo Obama, pocas horas después de llegar a la capital danesa para
reunirse con un centenar de mandatarios para forjar un acuerdo sobre la
reducción de gases de efecto invernadero.
Otro aspecto que el comunicado
final debe contener, explicó, es la ayuda de los países desarrollados a los más
pobres para que se adapten a las tecnologías limpias. En este sentido, recordó
que EEUU ayudará a recaudar un fondo de 100.000 millones de dólares para
2020.
Según apuntó, "no es un acuerdo perfecto y ningún país logrará todo lo
que quiere si alcanzamos un acuerdo". "Mitigación, transparencia y
financiación. Es una fórmula clara, una que abraza el principio de respuestas
comunes pero diferenciadas y capacidades distintas", sostuvo.
"El momento de
hablar se acabó y ahora debe haber un paso decisivo al frente para que los que
están en esta sala pueden dar un paso histórico", explicó el presidente
norteamericano en alusión a los obstáculos hallados para consensuar un documento
final en Copenhague.