Cada hogar español gastó un media de 3.139 euros en alimentación en el año 2009, un 3,4% menos que el año anterior, debido a la evolución del IPC, a la mayor oferta y a precios más competitivos, según la Asociación Española de Codificación Comercial (AECOC).
Los datos de consultora TNS Worldpanel, presentados hoy en la jornada de AECOC "2010: Nuevo consumidor, nuevas respuestas", apuntan que durante la primera semana de diciembre los hogares españoles dedicaron una media de 101,3 euros a la compra de productos de alimentación, frente a los 105,6 euros de la misma semana de 2008.
Las infusiones, los cereales para el desayuno, los yogures desnatados y el agua embotellada son los productos que han experimentado un mayor crecimiento durante la primera semana de diciembre con respecto al mismo periodo del año anterior, mientras que las bebidas alcohólicas de alta graduación, los aperitivos o los cavas y champán han tenido cifras peores que el año pasado.
El 72% de los consumidores asegura que compara precios para aprovechar las ofertas, frente al 69% que decía hacerlo en el año 2005, y un 59% señala que busca productos en oferta, frente a un 55% en el 2005.
El director general de AECOC, José Maria Bonmatí, ha señalado que el sector del gran consumo resiste mucho mejor la crisis que otros sectores, como la automoción, la hostelería o el textil, porque "el sector del gran consumo es menos cíclico y no se ve tan directamente afectado por motivos coyunturales como otros sectores".
Según el director general de TNS Worldpanel, Luis Simoes, el 80% de los distribuidores ha reducido sus precios en el último año y ha destacado que, pese a la situación económica, un 30% de los hogares españoles ha aumentado en más de un 10% su gasto.
El cierre de noviembre de 2009 apunta que la compra de productos de gran consumo ha crecido un 2,5%, el mayor crecimiento de los últimos años, debido al aumento del número de cestas de la compra y también a factores demográficos y de población.