Las comunidades del PP han dado su visto bueno al nuevo modelo de
financiación autonómica, tan solo cuatro días después de que su partido lo
rechazara en el Congreso y a pesar de haberse abstenido en el Consejo de
Política Fiscal y Financiera (CPFF) del 15 de julio que votó la propuesta.
El
temporal de nieve que ha afectado a prácticamente toda la Península ha impedido
a los representantes de Cantabria (PRC-PSOE) y de la Comunidad Valenciana (PP)
acudir a Madrid para ratificar en el seno de sus respectivas comisiones mixtas
el nuevo sistema.
Sí lo han hecho once comunidades autónomas -cinco de ellas
gobernadas por los "populares"- y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla,
también del PP, mientras que han quedado pendientes para mañana Cantabria, la
Comunidad Valenciana, Baleares y Cataluña.
Aunque con reticencias y "a
regañadientes", las comunidades del PP han apoyado, por responsabilidad y debido
a la crisis económica, el nuevo sistema, si bien alguna de ellas, como Madrid,
no han descartado llevar la normativa hasta el Tribunal Constitucional.
La
actitud de las comunidades del PP de apoyar el modelo ha sido valorada por el
vicepresidente tercero del Gobierno, Manuel Chaves, al considerar que ese
respaldo "da valor" al sistema, postura que ha contrapuesto a la política de
"tierra quemada" que practica ese partido.
Para Chaves, esa ratificación
"habla bien de un buen sistema, dinámico y estable", que parte del
reconocimiento de los cambios demográficos habidos en los últimos años y dota a
las autonomías de mayor corresponsabilidad fiscal.
Chaves ha criticado al PP
por utilizar la negociación del modelo, "como hace con todo", como un
instrumento de "confrontación política", y ha dicho que a los "populares" les ha
faltado "responsabilidad de Estado". "No creo que ninguna comunidad que
entendiera que el acuerdo lesiona los intereses de sus ciudadanos, se permitiera
el lujo de no firmar. Si lo han suscrito, es porque el modelo es bueno y
beneficia y favorece al conjunto de la ciudadanía", ha agregado.
De entre los
territorios gobernados por el PP, sólo Ceuta -la más "coherente", según Chaves-
ha mantenido su voto respecto al CPFF de julio, cuando apoyó el sistema, al
igual que hicieron Canarias (CC), Cantabria y las autonomías
socialistas.
Tras las respectivas reuniones, algunos consejeros han criticado
al Gobierno por no aportar cifras concretas de los recursos adicionales (un
total de 11.700 millones de euros) que corresponderán a su autonomías, aunque
otras han sido muy explícitas y han hecho públicas las cantidades.
Sobre este
asunto, Chaves ha dicho que no cree que ninguna autonomía fuera a firmar algo si
no supiera las cifras, y ha recordado que no se le aplicará el sistema a quien
no lo ratifique.
Antes de fin de año los gobiernos autonómicos recibirán el
70 por ciento de las cantidades adicionales correspondientes a 2009, ya que el
sistema tiene carácter retroactivo desde el 1 de enero de este año.
Entre los
representantes autonómicos el más crítico ha sido el de Madrid. El consejero de
Hacienda, Antonio Beteta, que ha aceptado el sistema "a regañadientes" y "por
responsabilidad", ha tildado el modelo de "discriminatorio" y "parcial" al haber
utilizado variables diseñadas "claramente para perjudicar" a la Comunidad de
Madrid "y beneficiar a otras.
Sobre la posibilidad de recurrir ante el
Tribunal Constitucional el nuevo modelo, Beteta ha manifestado que el Gobierno
regional "se reserva las actuaciones que estén en sus manos para actuar
conjuntamente con el resto de comunidades" y que hablará con el PP de este
asunto.
Por Galicia, su conselleira de Hacienda, Marta Fernández-Currás, ha
dejado claro que, a pesar de que el nuevo modelo "no es bueno", lo ha aceptado
por "responsabilidad" con los intereses de los gallegos, a la vez que ha
criticado "las formas" mostradas "en todo el proceso de negociación" al no
haberse respetado la multilateralidad.
Galicia y Castilla y León han echado
de menos una mayor peso en el sistema de la dispersión o el envejecimiento, pero
han justificado su adhesión por la crisis económica.
Por parte de las
autonomías socialistas, la consejera de Castilla-La Mancha, María Luisa Araújo,
ha resaltado la "falta de coherencia" del PP y ha asegurado que con el modelo
todas las comunidades ganan y ninguna pierde.