El Senado de EE.UU. superó este martes otro obstáculo para aprobar la reforma sanitaria esta semana, al avalar por sesenta votos demócratas contra 39 republicanos una moción de procedimiento que da el visto bueno a una enmienda.
Tras el sí de los legisladores a la moción, tan sólo faltará otra moción de procedimiento, este miércoles, antes de que el Senado someta el jueves a la votación del pleno el proyecto de ley de reforma del sistema sanitario, la principal prioridad política del presidente Barack Obama.
Al comenzar la votación, el líder de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, instó a los senadores a dejar de lado los ataques personales que en algunos casos se han registrado durante el debate para poder votar sin acritud y comenzar las vacaciones navideñas "de manera pacífica".
El proyecto de ley, muy criticado por la oposición republicana, busca dar cobertura médica a cerca de treinta millones de estadounidenses que en la actualidad carecen de ella, pero excluye específicamente a los inmigrantes ilegales.
La versión definitiva que maneja el Senado ha eliminado el establecimiento de un seguro sanitario público, conocido como "opción pública", que compitiera con el sector privado, una posibilidad que sí contempla el proyecto de ley aprobado en la Cámara de Representantes.
En su lugar, se permitiría a las aseguradoras privadas que puedan ofrecer planes de cobertura en todo el país, en lugar de estar sometidos a las regulaciones de cada estado diferente. Una de las grandes innovaciones de la medida es la prohibición a las aseguradoras de rechazar dar cobertura a quienes padezcan ya enfermedades. Esa prohibición tendría efecto inmediato para los niños, y se extendería a toda la población para 2014. El proyecto de ley también impone más límites a los beneficios de estas compañías.
Una vez que el Senado, como todo parece apuntar, apruebe su versión tendrá que armonizarla con la medida que ya aprobó el mes pasado la Cámara de Representantes antes de poder enviar el proyecto de ley definitivo a la Casa Blanca para su promulgación.
El proceso de armonización puede crear problemas. El congresista demócrata Raúl Grijalva ha apuntado ya que no podrá apoyar una medida que sea más parecida a la versión del Senado que a la versión de la Cámara de Representantes.