El Ministerio de Asuntos Exteriores ha precisado que
"constatar" que la ley marroquí se aplica en el Sáhara Occidental, como se
incluía en el comunicado del Gobierno previo a la resolución del caso Haidar,
"no puede entenderse, en ningún caso, como un reconocimiento de soberanía ni de
derecho alguno" de Marruecos sobre el territorio saharaui.
El ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos, se ha ofrecido a
debatir sobre el Sahara Occidental cuando se reanude la actividad parlamentaria
en febrero del año que viene.
El propio Moratinos se ha expresado en estos términos
durante su comparecencia en la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso, a
donde ha acudido porque la semana pasada, cuando estaba previsto, hubo de
abandonar la sesión para atender "gestiones intensas" en pro de la resolución
del caso de la activista saharaui Aminatu Haidar.
Aunque este asunto no ha sido objeto de discusión durante la jornada, varios
portavoces parlamentarios han tratado las formas con las que el Gobierno español
pudo llevar de regreso a Al Aaiún a Haidar.
El ministro ha evitado cualquier alusión, no en vano el motivo de la
comparecencia consistió en tratar los objetivos de España durante la Presidencia
semestral de la UE, que en unos días comenzará, y en la relación con Cuba.
Con todo, se ha comprometido a que a petición propia cursará una solicitud de
comparecencia en el Congreso para hablar del Sahara Occidental, y por extensión,
de las gestiones que hubo que desplegar el Gobierno para que Haidar volviera a
su ciudad de residencia tras un mes en huelga de hambre.