La vicepresidenta segunda del Gobierno y ministra de Economía y Hacienda, Elena
Salgado, dijo que la posible dimisión del presidente de la CEOE, Gerardo
Díaz Ferrán, no es un asunto que corresponda al Gobierno sino a la patronal y al
propio empresario.
Así respondió Salgado en una entrevista en la Cadena SER,
después de que Air Comet, la compañía aérea que preside el dirigente de la CEOE,
haya anunciado su cierre y el despido de todos sus trabajadores.
En su
opinión, Díaz Ferrán sigue siendo la persona que representa al empresariado
español mientras siga ocupando la presidencia de la patronal, cuyas decisiones
el Gobierno "siempre ha respetado".
De la misma forma opinó ayer el ministro
de Trabajo e Inmigración, Celestino Corbacho, cuando dijo en los pasillos del
Congreso de los Diputados que deberá ser la CEOE o su propio presidente quienes
decidan si éste debe o no dimitir de su cargo.
La principal preocupación del
Ejecutivo, expresó Salgado, es la reubicación de los pasajeros en otros aviones
para que puedan volar a sus destinos "en estas fechas tan
entrañables".
Salgado defendió las "rápidas" gestiones del titular de
Fomento, José Blanco, si bien admitió que "no son días buenos para encontrar
plazas libres en los aviones" para las cerca de 7.000 personas que se han
quedado en tierra.
Respecto a las dificultades que atraviesan las compañías
de Díaz Ferrán, Salgado reconoció que están sufriendo los efectos de la crisis
económica al igual que otras empresas, por lo que esperó que el próximo año las
perspectivas de negocio mejoren y se solucione el problema de la escasez del
crédito.