El Tribunal Supremo ha aumentado de dos a diez años de inhabilitación para
ejercer como magistrado al juez Fernando Ferrín Calamita por un delito de
prevaricación judicial por retrasar la adopción de una menor que había sido
solicitada por la compañera sentimental de la madre biológica.
Así lo ha
dispuesto la Sala de lo Penal del TS, que ha rechazado el recurso presentado por
el juez de Murcia contra la decisión del Tribunal Superior de Justicia de esta
Comunidad, que le condenó a dos años, tres meses y un día de inhabilitación por
un delito de retardo malicioso en la administración de Justicia con la agravante
de desprecio de la orientación sexual.
En la sentencia conocida hoy, el
Supremo le considera responsable de un delito de prevaricación judicial no
continuado, por el que le impone además una multa de 720 euros y una
indemnización de 6.000 euros para la mujer que adoptó a la menor.