La festividad chií de Ashura se vio empañada en Pakistán por un atentado
suicida contra una procesión religiosa en la ciudad sureña de Karachi, que acabó
con la vida de 26 personas y dejó heridas a otras 70, según una fuente
policial.
La explosión tuvo lugar en la parte delantera de una procesión que
conmemoraba en Karachi la festividad de Ashura, la más sagrada del calendario
islámico chií.
El inspector general de la Policía de la provincia de Sindh,
cuya capital es Karachi, aseguró que 26 personas perdieron la vida y otras 70
sufrieron heridas y fueron trasladadas a hospitales de la ciudad, según la
cadena de televisión Dawn.
De acuerdo con los medios paquistaníes, después
del ataque se registraron estampidas, hombres armados efectuaron disparos y
varios grupos de personas incendiaron decenas de vehículos y medio centenar de
establecimientos, además de apedrear a la Policía.
La procesión chií
-corriente del Islam minoritaria en Pakistán- transitaba por la avenida Jinnah
en el momento de la explosión. Tanto el presidente de Pakistán, Asif Alí
Zardari, como el primer ministro, Yusuf Razá Guilani, condenaron el atentado y
llamaron a la población a mantener la calma durante la festividad.
Una
portavoz de la provincia de Sindh aseguró que unos 100.000 policías y 5.000
agentes de un cuerpo especial de las fuerzas de seguridad se hallan desplegados
en la urbe meridional.
El 'nazim' o máxima autoridad civil de Karachi,
Mustafá Kamal, manifestó a los medios que el ataque no iba dirigido contra una
confesión religiosa concreta sino contra todo Pakistán.
Desde anoche tienen
lugar largas procesiones chiíes en las principales ciudades de Pakistán, donde
se han intensificado las medidas de seguridad ante el temor de que se registren
episodios de violencia confesional.
Durante los dos últimos días ya se habían
registrado sendas explosiones en Karachi -una de ellas contra chiíes- que
dejaron decenas de heridos.
También ayer, en la víspera de la fiesta sagrada
de Ashura, al menos diez personas perdieron la vida y unas sesenta sufrieron
heridas en un atentado suicida registrado en las proximidades de una mezquita
chií en la ciudad de Muzzafarabad, capital de la Cachemira paquistaní, donde no
acostumbran a registrarse atentados.
Pakistán cuenta con una mayoría
musulmana suní y los chiíes
representan entre un 20 y un 30 por ciento de la
población.
En varios puntos de Pakistán se han registrado con relativa
frecuencia durante los últimos años episodios de violencia sectaria, como
atentados contra mezquitas chiíes.
También se han producido, sobre todo en el
cinturón tribal fronterizo con Afganistán, combates entre milicias chiíes y
grupos suníes apoyados por los talibanes, que siguen esta corriente del
Islam.
La festividad de Ashura, el décimo día del mes de Muharram, conmemora
el martirio del imán Husein, nieto del profeta Mahoma, quien un día antes de
morir fue derrotado en la batalla de Kárbala junto a 72 de sus compañeros en el
año 680 por el ejército del califa omeya Yazid I.