Caja Madrid ha paralizado el expediente contra el máximo responsable de la CEOE,
Gerardo Díaz Ferrán, mientras negocia in extremis una salida para el crédito de
26,5 millones de euros que ha impagado a la entidad junto a su socio Gonzalo
Pascual, con quien controla el grupo Marsans.
Según fuentes del consejo de
administración de la caja consultadas por EFE, tanto la entidad financiera como
el propio Pascual, que se encarga de las negociaciones, han rechazado por ahora
las diferentes propuestas de aportación de garantías.
En concreto, Díaz
Ferrán y Pascual habían propuesto aportar unos terrenos en la Riviera Maya
(México), con un valor próximo a 14 millones de euros, que no fueron aceptados
por Caja Madrid, tras lo cual plantearon poner como garantía la concesión del
transporte interurbano de Alcalá de Henares, capaz de generar unos ingresos de
entre 2 y 3 millones de euros anuales.
Esta opción fue bien acogida por la
entidad que preside Miguel Blesa, aunque su intención de que la concesión fuera
incluida en una sociedad con acciones pignoradas en favor de la caja fue
descartada por los dos empresarios.
A su vez, Díaz Ferrán y Pascual también
se han negado a aportar garantías reales de sus patrimonios personales, lo que
dificulta la búsqueda de una solución, según las fuentes consultadas, que
mostraron el malestar de Caja Madrid por la situación creada, que podría derivar
en la expulsión del presidente de la CEOE del consejo de administración de la
entidad.
Precisamente, Díaz Ferrán volvió a ausentarse hoy de la reunión del
consejo de administración de Caja Madrid en la que se trató la evolución del
expediente.
El crédito que contrajeron los propietarios de Marsans estaba
"teóricamente renovado" el pasado mes de noviembre, cuando Caja Madrid descubrió
que no se cumplía la cláusula de que no estuvieran pignoradas las acciones de la
compañía Marsans -propiedad de Díaz Ferrán y su socio Gonzalo Pascual-.
En
concreto, se comprobó que esos títulos estaban pignorados a través de dos
operaciones, una en febrero y otra en junio de este año, a favor de un préstamo
en Banesto que ronda los 96,5 millones de euros.