El líder del PP, Mariano Rajoy, ha acusado al Gobierno de haber demostrado
en 2009 su "incapacidad total y absoluta" para solucionar los problemas que ha
generado la crisis y otros conflictos diplomáticos, de modo que "la chapuza" ha
resultado "la nota característica" del Ejecutivo en el año que acaba.
Las
gestiones en los casos del pesquero "Alakrana" y de la activista saharaui
Aminatu Haidar, así como las relaciones con Gibraltar y las situaciones de
muchos aeropuertos españoles en estas fechas navideñas, son los ejemplos que,
según Rajoy, ilustran la "falta total de coordinación" del Gobierno y su
"incapacidad" para "reaccionar con solvencia a cualquier problema".
También
ha achacado a la incapacidad de José Luis Rodríguez Zapatero y de su equipo los
conflictos de intereses que ahora se dan entre algunas comunidades autónomas con
ocasión del blindaje del concierto vasco y la reforma del Estatuto de
Castilla-La Mancha.
Pero el líder del PP ha opinado que por encima de tales
vicisitudes el Gobierno ha certificado que "la chapuza es su nota
característica" en su método para atajar la crisis económica.
Enfrente, a su
juicio, aparece un Partido Popular que "sabe lo que hay que hacer" contra la
coyuntura actual de la economía y que, además, se sitúa por encima del PSOE en
las encuestas sobre intención de voto.
Los sondeos internos son aún mejores,
como han resaltado algunas fuentes del PP, que se han remitido a la última en su
poder, efectuada en noviembre, para recalcar que la ventaja es de más de cinco
puntos.
Por tanto, una situación favorable pese al caso Gürtel, al que se ha
referido Rajoy para recalcar que los populares han aprendido y que él mismo se
ha comprometido a evitar cualquier otra muestra de corrupción.
Éstas han sido
algunas de las conclusiones que el líder de los populares ha desgranado en la
conferencia de prensa que ha ofrecido en la sede nacional del partido para hacer
balance de 2009.
La situación de la economía ha ocupado gran parte de su
intervención, y así, ha destacado que 2009 ha sido "un año perdido" para que
España siente las bases de una recuperación inminente y sólida, por lo que en el
futuro habrá "más dificultades" para crear empleo nuevamente.
Todas las
medidas del Ejecutivo han resultado "equivocadas", desde el proyecto de ley de
economía sostenible, pues "no resuelve casi nada", a los aumentos del gasto
público y de la deuda, además de la subida de impuestos.
El PP, en cambio, a
juicio de Rajoy, propone ante todo "decir la verdad" y cambiar la actual
política económica "de la A a la Z", de tal forma que se ponga fin a la
"propaganda, los anuncios y la fotografía". "Si gobernara el Partido Popular,
estaríamos en otra situación", ha incidido.
Como sea que España tiene una
imagen en el mundo "absolutamente mejorable" por la gestión económica del
Gobierno y urge fomentar la confianza en las posibilidades del país, Rajoy ha
dejado claro que actualmente no puede apoyar al Ejecutivo contra la crisis, por
ejemplo a través de un pacto de Estado. "No podemos respaldar una política
económica suicida; sería una gran irresponsabilidad", ha dicho.
Asimismo, ha
minusvalorado la credibilidad que pueda inspirar Zapatero cuando coloca el
comienzo de la recuperación el año que viene, toda vez que los Presupuestos del
Gobierno para 2010 apuntan a un crecimiento negativo y al aumento del
paro. Por ello, ha afirmado que el presidente "debería darse cuenta de que
engañar, o edulcorar las cosas, no conduce a nada".
Aparte de su
"incapacidad" ante la crisis económica, el Gobierno se ha dedicado durante 2009
a "poner sobre la mesa asuntos que nadie demandaba", como la reforma de la ley
del aborto o la erradicación de los crucifijos en las aulas.
Igualmente ha
subrayado como asunto fundamental del año próximo la Presidencia española de la
UE, cuyo desarrollo el PP vigilará de cerca.
En la comparecencia de prensa
han surgido otras cuestiones, como la advertencia del ministro de Interior,
Alfredo Pérez Rubalcaba, de que ETA podría estar preparando para estos días
alguna acción de envergadura.