La nueva Ley de Cajas, que hoy entra en vigor, obliga a las entidades gallegas a renovar sus órganos de gobierno antes de que finalice la primera semana de marzo -en concreto, el plazo expira el día 6- y los estatutos deberán estar adaptados en los primeros días de julio.
La normativa, publicada ayer en el Diario Oficial de Galicia (DOG), concede dos meses a las cajas para nombrar a los representantes de la asamblea general y el consejo de administración, aunque, un 25 por ciento de ellos -los representantes de los trabajadores y la mitad de los impositores en la asamblea- permanecerán en sus cargos un año más, a fin de dar continuidad.
De este modo, los actuales órganos quedan, desde hoy, en funciones y así permanecerán hasta que se haya elegido a los nuevos representantes, momento en el que deberán retirarse.
Con la entrada en vigor de la ley, que limita a 70 años la edad para ser consejero y excluye a cargos políticos o personal de confianza, se deberá retirar de sus actuales funciones el presidente de Caixanova, Julio Fernández Gayoso, aunque el director general de Caixa Galicia, José Luis Méndez, podrá continuar.