El frío, no las aglomeraciones, han protagonizado la imagen del primer día de rebajas. Pese a ser la temporada de descuentos más agresiva en décadas, con descuentos de partida de un 50%, los consumidores siguen reteniendo el dinero en los bolsillos. Los regalos "en metálico" del día de Reyes han seguido la línea de ahorro histórica de los españoles.
Desde la Federación Galega de Comercio (FGC), José María Seijas, constató que el primer día de rebajas les ha dado la razón con su previsión de facturar 98 millones de euros en esta campaña de descuentos, entre un 5 y un 10% menos que el año pasado. Según Seijas, el cliente se ha limitado a comprar lo imprescindible, lo que ya habían mirado, sin darse caprichos ni dejarse llevar por el gancho de la oferta.
Pese a la apatía de los consumidores, los comerciantes han apostado fuerte desde el primer momento de las rebajas, con descuentos que pueden llegar ya al 70 por ciento y la esperanza de recuperar las ventas del invierno, resentidas por la crisis y un otoño más suave de lo normal.
Otros años, la reducción de precios aumenta progresivamente desde los primeros días de rebajas hasta el remate final, momento en el que algunos productos se ofrecen con descuentos superiores al 50 por ciento, pero que los escaparates anuncian ahora desde un primer momento.Sin embargo, ante los reclamos de grandes bajadas de precios, las organizaciones de consumidores advierten de que a veces no son reales y aconsejan también no confundir un saldo con un producto rebajado, es decir de temporada y de calidad igual a la que tenía antes del descuento.
Según una encuesta de la Federación de Usuarios-Consumidores Independientes (FUCI), nos gastaremos una media de 95 euros por persona en estas rebajas (un 10 por ciento menos que hace un año), cantidad que la Confederación Española de Comercio sitúa en los 100 euros.
Para comprar sólo lo que se necesita realmente la OCU recomienda redactar una lista antes de salir de compras y la CEACCU aconseja no comprar promociones del tipo 2 por 1 ó 3 por 2.
El cliente debe comprobar que la etiqueta contenga el precio original y el rebajado, y conservar la factura para cualquier reclamación o cambio.
Los establecimientos pueden decidir condiciones especiales de venta sobre el tipo de pago y devoluciones, pero deben estar perfectamente indicadas para conocimiento de los compradores, y la garantía de los productos debe ser la misma.
La Unión de Consumidores de Andalucía y la CEACCU advierten de que el importe de los productos adquiridos antes de las rebajas que se quieran devolver ahora será considerado en su valor de compra, no en el precio con descuento, aunque el local puede cambiarlo por otro producto, dinero o vale. En caso de insatisfacción, se aconseja pedir las hojas de reclamación.