El Fútbol Club Barcelona realizó un paseo triunfal ante un Club D Tenerife (0-5)
que acabó claudicando tras un esperanzador inicio en el que falló claras
ocasiones de gol.
Alfaro, en el minuto cuatro recibió en profundidad de
Ricardo y se planto solo ante Valdés, pero su duro disparo lo repelió el
larguero, rechace del que Kome no supo sacarle el máximo partido, puesto que un
oportuno Puyol evitó que el balón se alojara en la red visitante.
Sin tiempo
de reponerse de esta seria advertencia, de nuevo Alfaro importunó a Valdés con
otro comprometido disparo, esta vez un poco más escorado a la izquierda, pero el
meta catalán lo interceptó con uno de sus pies.
La reacción visitante no se
hizo esperar, y Bojan en el minuto nueve también trató de emular al delantero
insular con una peligrosa incursión en el área de Aragoneses, pero no encontró
la portería en su endeble disparo.
Una nueva tentativa del insistente Alfaro,
esta vez en el minuto doce y con un claro remate en el borde del área pequeña,
se topó de nuevo con el acierto de un ágil Valdés, jugada que dio paso a una
equilibrada fase en la que ambos equipos se mostraron mucho más contemplativos
y, sobre todo, cautelosos.
El Barcelona, en la recta final de este primer
periodo, no sólo quiso resquebrajar este aletargamiento sino también fulminar a
su rival, por lo que en tres expeditivas irrupciones en el área local anotó
idéntico número de tantos.
Bojan, en un alarde de vivacidad y precisión,
superó a su marcador Juanlu y desde la línea de fondo asistió para que Messi,
libre de marca, batiese a Aragoneses con un claro disparo, y poco después fue el
argentino el que colaboró en el segundo tanto al lanzar una falta para que Puyol
de espalda rematara a la red.
Las ya acreditadas fisuras de la zaga local no
pasaron inadvertidas para los atacantes catalanes, puesto que una nueva acción
de Bojan y Messi, y en un escenario muy similar al del primer tanto, arrojó
idénticas secuelas para los tinerfeños.
La reanudación se inició con otro
angustioso trance para los de Oltra, puesto que Henry, en una jugada personal
envió el balón a la cepa del poste izquierdo de Aragoneses, y luego ambos
conjuntos se limitaron a mover el balón en el centro del campo.
La dupla
formada por Bojan y Messi rompió de nuevo esta fase de ensimismamiento en el
minuto setenta y cinco, no tanto por el nuevo gol del argentino a pase de su
compañero como por la exquisitez en su ejecución, con una precisa vaselina desde
fuera del área.
Pedrito también quiso sumarse al festín goleador de su
equipo, y frente a sus paisanos sumó el quinto tanto, esta vez con la
colaboración de Ezequiel Luna, con poco más que reseñar hasta la conclusión de
un encuentro que deja líder al Barcelona y en una crítica situación al cuadro
tinerfeño.