El presidente del PP, Mariano Rajoy, ha inaugurado 2010 con exigencias a sus
compañeros, porque, si bien su partido "va bien" en las encuestas y "mejor en la
calle", deben comportarse con "inteligencia" para evitar crear más dificultades
de las que se avecinan.
La Junta Directiva Nacional, el máximo órgano entre
congresos del Partido Popular, ha dado el pistoletazo de salida a un año que el
PP ve con optimismo. Con ese ánimo ha hablado Rajoy a la mayoría de los
integrantes de este órgano -el temporal ha causado muy pocas ausencias-.
Así,
ha defendido el estilo de oposición "sensato" de su partido, pues se ha mostrado
"duro" en los asuntos que más importan a los ciudadanos (la crisis, el caso del
Alakrana) y se ha demostrado, en su opinión, como un partido capaz de llegar a
acuerdos (Presidencia europea, ayudas a las entidades bancarias).
El estilo
"sensato" de oposición lo avalan las encuestas electorales publicadas
recientemente, pues en todas ellas los populares se colocan con ventaja respecto
al PSOE, y lo corrobora el clima que se respira en la calle. Para Rajoy, el
PP "va bien", pero está aún "mejor" fuera de los sondeos, es decir, en la
calle.
El presidente fundador, Manuel Fraga, no obstante, ha recordado a
Rajoy que su valoración personal en esas mismas encuestas sobre intención de
voto sigue por debajo de la de Zapatero, por lo que le ha recomendado que ahora
que parece inminente la sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto
de Cataluña defienda con más énfasis la propia Constitución y la unidad de
España.
Rajoy ha querido transmitir a sus compañeros un mensaje de
movilización, pues aunque el partido vaya bien, los miembros del partido han de
"medir bien lo que hacen" y actuar con "inteligencia" para no sumar más
"dificultades" a las que se avecinan.
En otras palabras, según ha afirmado el
líder del PP, para no crear "dificultades de modo gratuito".
Ha omitido
cualquier referencia explícita al caso Gürtel y a otros asuntos espinosos en el
PP, como la guerra del agua entre Castilla-La Mancha, Comunidad Valenciana y
Murcia, pero ha dejado claro que se avecinan "dificultades".
Más por los
problemas que ha generado la realidad de la crisis económica que por los
posibles problemas internos, el líder de los populares ha destacado que su
partido se encuentra ante "una enorme responsabilidad".
"El Gobierno lo está
haciendo rematadamente mal", no sólo en economía, sino también en la
configuración territorial del Estado, ha indicado Rajoy, y en un contexto así,
el PP debe actuar con un "nivel de exigencia máximo". "Yo, desde luego, me lo
voy a aplicar", ha sentenciado.
Ese nivel de exigencia tiene que acompañar a
los integrantes del PP durante todo el año porque previsiblemente en octubre
habrá elecciones catalanas, y el año que viene autonómicas y
municipales.
"Muchos ciudadanos nos están mirando y si hoy se hacen
elecciones, seguro que cambian el voto. Para esos ciudadanos hay que trabajar.
Los españoles quieren otra cosa, es nuestra gran responsabilidad y el nivel de
exigencia debe ser máximo", ha resumido.
Con el fin de preparar las próximas
citas electorales el PP ha convocado diferentes actos por las comunidades
autónomas para ultimar su programa y definir a los candidatos.
El fin de
semana que viene los populares iniciarán ese camino con una reunión
interparlamentaria en Palma de Mallorca, a la que seguirán convenciones en
Extremadura y Cantabria, un acto por el empleo en la provincia de Granada, una
intermunicipal en La Rioja y una reunión de presidentes provinciales en
Aragón.
Además, Rajoy ha hablado de la esperada sentencia del Tribunal
Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña, no para manifestarse sobre su
contenido, pues ha dicho que no lo conoce, sino para reiterar la posición
"nítida" de su partido: la defensa de la Constitución y del Estado de las
Autonomías".