La comunidad internacional se moviliza con rapidez para ayudar a las
numerosas víctimas del terremoto de 7 grados de la escala de Richter que ha
sumido a Haití, el país más pobre de América y uno de los más pobres del mundo,
en el caos y la destrucción.
Una veintena de países han anunciado ya el envío
urgente de ayuda pues, aunque aún se desconoce la cifra de muertos y heridos, la
magnitud del temblor hace temer un número muy elevado, sobre todo en la capital,
Puerto Príncipe, donde al menos se ha derrumbado un centenar de edificios y
miles de personas podrían permanecer desde ayer bajo los escombros.
La vecina
República Dominicana y EEUU fueron los primeros en solidarizarse con los
haitianos, dando lugar a una cadena de apoyo que ha ido creciendo a medida que
pasaban las horas y que incluye a Gobiernos, organismos y organizaciones no
gubernamentales (ONG).
Venezuela, Puerto Rico, Nicaragua, Honduras, Colombia,
Panamá, México, Chile, Reino Unido, Alemania, Suiza, Italia, Francia, España,
Israel, Sudáfrica, Brasil y China son algunos de esos países.
A las primeras
peticiones de ayuda lanzados por el Gobierno haitiano -que calificó la situación
de "catastrófica"- y la Organización de Estados Americanos (OEA) se sumó hoy la
de Benedicto XVI, que llamó "a la generosidad" de la comunidad internacional
"ante la dramática situación" en Haití.
"Mi pensamiento está con la población
tan duramente golpeada por el devastador terremoto que ha causado graves
pérdidas de vidas humanas y un gran número de sin techo y desaparecidos", dijo
el Papa, antes de añadir que "la Iglesia Católica se pone en marcha
inmediatamente para, a través de sus instituciones caritativas, paliar las
necesidades más inmediatas de la población".
EEUU, que evalúa la localización
de sus barcos en las proximidades de Haití para su posible envío al país
caribeño para ofrecer socorro, ya ha enviado un primer destacamento de ayuda
humanitaria, compuesto por 72 personas, seis equipos de rastreo caninos y 48
toneladas de equipos de rescate.
Dos aviones franceses partirán hacia Haití,
uno de ellos desde Martinica y otro desde Marsella, con personal y ayuda
humanitaria para la ex colonia gala, donde residen cerca de 1.500
franceses. El presidente Nicolas Sarkozy ha dado instrucciones para
"participar en las labores de salvamento de la población local y localizar y
ayudar, en caso necesario", a los franceses desaparecidos.
También España ha
enviado un equipo de rescate, compuesto en su mayoría por bomberos, sanitarios y
personal especializado en la localización de personas y prepara el traslado de
ayuda humanitaria, mientras que Italia enviará un avión de la Protección Civil
italiana con un hospital de campo y un equipo médico.
Una misión israelí,
formada por expertos militares israelíes en los ámbitos de la ingeniería,
medicina, logística y rescate, también se encamina ya hacia Haití, donde Suiza
enviará asimismo un equipo de intervención de urgencia.
Alemania y Brasil
analizan en reuniones extraordinarias la evaluación de las necesidades más
urgentes para el país, así como el resto de naciones que han expresado su
intención de ayudar, así como la OEA, la Unión Europea y las Naciones Unidas,
cuya misión en Haití (MINUSTAH), compuesta por militares de 17 países, ya
trabaja en labores de ayuda a las víctimas.
También las ONG, como la Cruz
Roja y Oxfam, presentes en Haití, han comenzado a ayudar a la población,
mientras facilitaban los pocos datos sobre el terreno de los que se dispone
hasta el momento.
La situación en las calles de Haití es un caos y la
atención médica a los supervivientes del terremoto que ha azotado ese país está
colapsada, informó hoy a Efe la delegada de Cruz Roja España en esa zona, Pilar
Palomino.