Tiene el mismo número de móvil que cuando estaba en la
oposición porque "prefiro que o teña moita xente que ser inaccesible" y,
seguramente por eso, la batería le dura "aproximadamente un día". La recarga,
como a sí mismo, durante las noches y la "foto" que le gustaría tener como
presidente de la Xunta es la de "a xente que está no paro no 2009 e deixa de
estalo no 2013".
Estas y otras confesiones las trasladó el presidente de la
Xunta, Alberto Núñez Feijóo, en una entrevista de carácter personal publicada
hoy en la web del PPdeG, en la que asegura que le gustaría ser recordado como
parte de un Gobierno que "empezou a construción da Galicia do século XXI".
El también líder de los populares gallegos tiene entre sus deseos el de no
caer "no erro fundamental de estar ausente da realidade e pensar que Galicia é
como eu a vexo e non como é". Así, lucha para que no se apodere de él el
'síndrome de Montepío", por lo que prefiere pasar más tiempo en las dependencias
de la Xunta en San Caetano "ou na rúa coa xente".
Aunque le gusta dormir con vistas a la Catedral y la luz de la Berenguela
encendida, Feijóo reconoce que echa en falta "vivir nunha cidade con mar" y le
gustaría "volver a vivir na ría de Vigo" cuando finalicen sus responsabilidades
al frente de la Xunta. En el apartado de las nostalgias, la que más nota es la
de la "intimidade", ya que no puede salir a conducir o a pasear solo desde que
es presidente. "Son as forzas de seguridade as que mandan", asume.
De las partes más reconfortantes de su trabajo actual destaca el contacto
permanente con la gente, con personas que "antes non te coñecían e agora veñen a
saudarte e darche ánimos e transmitirche as súas inqudedanzas". Entre los deseos
como político, le gustaría pasar a la historia como el presidente de la Xunta
que ayudó a construir una Galicia "global, con catro provincias interconectadas,
sete cidades solidarias que colaboran e non compiten, que deixou atrás os
localismos do pasado e ten a ambición de ter éxito en conxunto".
En el apartado de las anécdotas, y tras señalar que se vio cerca de la
victoria diez días antes del 1 de marzo de 2009, Feijóo comenta que la llamada
"máis entrañable" que recibió la noche electoral fue la de su padre, que no
podía estar en Santiago y que respondió a la "boa nova" de la victoria del PPdeG
"con outra: que gañara o Deportivo da Coruña". Asimismo, recordó que había
recibido una llamada de Génova que confirmaba la mayoría pero no la transmitió a
nadie "por prudencia" hasta conocer el resultado final.