"Urtain", de Animalario, se ha convertido en la ganadora de la XIII edición de
los Max con 9 de los 12 premios a los que optaba, en una noche insólita para los
premios porque una "interferencia informática" ha hecho que el nombre de los
ganadores se filtrara horas antes de hacerlo público en el Museo Reina
Sofía.
"Nunca, en los 13 años de los premios, había pasado esto", ha
asegurado a la prensa el coordinador de los premios Óscar Millares,
"profundamente afectado" por lo sucedido, que ha explicado como una
"interferencia informática" que la Sociedad General de Autores y Editores (SGAE)
está "investigando".
El maestro de ceremonias, Carlos Hipólito, y sus
compañeros "Valle Inclán", "Mihura", "Margarita Xirgú", "Lorca" y "Antonia
Mercé" se han ceñido al guión de la ceremonia, un ejercicio de "puro amor al
teatro" diseñado por Ernesto Caballero, y aunque algunos premiados, como Sol
Picó, se han referido a la "falta de sorpresa", el incidente no ha causado
ningún otro estrago aparente.
Esta edición de los Max, que ha comenzado a las
21:00 horas y ha sido transmitida por La 2 de TVE con una hora de retardo, ha
sido, de nuevo, la noche de Animalario, una compañía ya habituada a subir al
escenario a recoger premios, tanto que los galardonados con el mejor espectáculo
infantil, Yllana -"Zoo"-, les han dado las gracias por "no competir" en esa
categoría.
"Urtain" es un espectáculo sobre un hombre que luchó en "una época
determinada", según ha explicado su director, Andrés Lima, que ha dedicado a la
memoria del boxeador, José Manuel Ibar, el premio y ha deseado poder seguir
haciendo el teatro que les sale "de las venas".
Alberto San Juan, candidato a
mejor actor por "Tito Andrónico" y de reparto por "Urtain", ha salido al
escenario para recoger el premio a Animalario como "mejor empresario" -por
"Urtain", "Tito Andrónico" y "Baile. Solo parejas"-, diciendo que no iba a
"denunciar nada" para agregar acto seguido que "Urtain" tiene "una relación
directa" con "las consecuencias de la dictadura franquista".
"Pero hay que
estar contentos -ha dicho- porque la recuperación de la memoria histórica es un
elemento de paz, no de confrontación, una ocasión de tomar conciencia de lo
vivido y reparar en lo posible la conciencia".
El montaje de la compañía de
San Juan se ha llevado prácticamente todos los premios importantes: mejor
espectáculo de teatro, mejor director de escena (Andrés Lima), mejor autor
teatral en castellano (Juan Cavestany), mejor actor (Roberto Álamo) y mejor
actor de reparto (Alfonso Lara).
Pero también se ha llevado los de mejor
composición musical (Nick Powell), mejor escenografía (Beatriz San Juan), y
mejor iluminación (Valentín Pérez y Pedro Yagüe).
El premio para la mejor
adaptación teatral ha sido para Eduardo de Mendoza por el montaje "Mort d'un
viatjant/ Muerte de un viajante", un premio que ha recogido Mario Gas, el
director del Teatro Español, que ha repetido para representar a su hermano,
Manuel, como mejor director musical por "Sweeney todd", y a Blanca Portillo,
mejor actriz por "Hamlet".
Gas ha dedicado un sentido homenaje a su hermano,
fallecido recientemente, y aseguró que le imagina en una "jazz sesion" con todos
los músicos "allí donde esté"a los que tanto admiraba.
Precisamente "Mort
d'un viatjant/Muerte de un viajante" era la obra que, tras "Urtain", más
candidaturas tenía, siete, y se ha tenido que conformar con el de mejor
adaptación, mientras "La casa de Bernarda Alba", dirigida por Lluis Pasqual,
tenía cuatro y no se ha llevado ninguno.
El premio Max al mejor espectáculo
de teatro musical ha sido para "Cabaré de caricia y puntapié", de la compañía de
teatro 'el gato negro' s.l. en coproducción con el Centro Dramático de
Aragón.
José María Benet i Jornet, Premio de Honor, ha bromeado diciendo que,
"posiblemente", muchos de los que estaban en el auditorio no le conocían pero
que, "por fin" y a pesar de que esa clase de distinciones están ligadas "a la
vejez", estaba "ahí".
Frente a la puerta de entrada al auditorio del museo,
unas cincuenta personas de CNT se han manifestado en protesta porque una
veintena de empleados "han acabado en la calle por la política de reducción de
gastos" del presidente de la SGAE, Teddy Bautista, que en esta edición no se ha
dirigido al público.