Los obispos belgas analizarán con Benedicto XVI las medidas para evitar abusos
sexuales de clérigos a menores, así como "las dolorosas preguntas" que se hacen
los belgas tras conocer el caso del obispo de Brujas Roger Vangheluwe,
destituido por el Papa por pederasta.
Así lo afirmó el arzobispo de
Malinas-Bruselas y jefe de los obispos belgas, Andre Joseph Leonard, a Radio
Vaticano, comentando la visita "ad limina apostolorum" que desde hoy realizan a
la Santa Sede los siete obispos de Bélgica, que serán recibidos por el Pontífice
el próximo viernes.
"Analizaremos (con el Papa) las dolorosas preguntas que
han surgido en nuestro país tras la dimisión del obispo de Brujas. Es inevitable
hablar de ese tema y de las medidas que pretendemos adoptar para afrontar esa
situación", manifestó Leonard. Además de los casos de pederastia, los
prelados hablarán con el Papa de la secularización en Bélgica, de bioética y de
la eutanasia.
Leonard agregó que el diálogo interreligioso, "visto que
estamos en una sociedad donde la inmigración musulmana es significativa",
también será analizado, así como el "problema" de las vocaciones religiosas y la
situación política en Bélgica.
Aunque la visita de los prelados se enmarca en
la tradicional "ad limina apostolorum" que todos los obispos del mundo tienen
que realizar al Pontífice cada cinco años para contarle la situación de sus
diócesis, el caso del prelado Vangheluwe le ha dado un giro y todas las miradas
están puestas en las palabras que el Papa les diga el próximo viernes.
El ya
ex obispo de Brujas, de 74 años, reconoció recientemente haber abusado de un
joven cuando era sacerdote y fue destituido inmediatamente, el pasado 23 de
abril, por el Papa.
Además del escándalo de Vangheluwel, el pasado día 29 un
diario belga publicó la denuncia de un hombre que asegura que cuando tenía 15
años, en la década de los años 80, fue violado por un sacerdote de la diócesis
de Namur y que el actual jefe de la Iglesia Católica belga, Andre Joseph
Leonard, que en aquella época era obispo de Namur, lo encubrió.
Según aseguró
el hombre, identificado como Joel Devillet, años después, en 1996 le contó lo
ocurrido a Leonard, pero que el obispo mantuvo durante cinco años al cura en su
puesto y el sacerdote continuó abusando de otras personas.
El caso se
encuentra desde 2006 en los tribunales belgas. Actualmente las diócesis de
Brujas y Namur se encuentran vacantes, la primera tras la dimisión de Vangheluwe
y la otra por el nombramiento de Leonard como arzobispo de
Malinas-Bruselas.
la Iglesia belga se vio sacudida el pasado 23 de abril
cuando Benedicto XVI destituyó al obispo Vangheluwe por abusar sexualmente de un
joven belga cuando era sacerdote.
A la misma vez que el Vaticano anunciaba su
destitución, el prelado lo admitió en un comunicado, en el que precisó que abusó
del muchacho cuando él era un "simple sacerdote" y durante "un cierto
tiempo".
"La víctima sigue todavía marcada y en los últimos decenio le he
reconocido mi culpa, así como a su familia y les he pedido perdón. Pero no les
ha pacificado y tampoco yo estoy en paz. El temporal mediático de estas últimas
semanas ha reforzado el trauma y no es posible continuar en esa situación",
afirmó el obispo. El prelado pidió perdón a la víctima, a su familia y a toda
la sociedad y anunció que se retira de la vida pública.
El arzobispo Leonard
expresó inmediatamente su pesar por las acciones de Vangheluwe, aseguró que
quiere contribuir a la recuperación de la víctima y reiteró la "transparencia"
de la iglesia belga para atajar los casos de abusos sexuales de menores por
parte del clero, dejando atrás -subrayó- la época "en la que se prefería la
solución del silencio o encubrimiento".
Los casos de pederastia en la Iglesia
belga se unen a los denunciados en la iglesia de EEUU, Irlanda, Alemania,
Austria, Holanda e Italia, que han colocado a la Iglesia Católica en una de las
crisis más graves de su historia reciente.