El director del Centro Penitenciario de Bonxe (Lugo), Modesto Gutiérrez,
reconoció que se encontró un teléfono móvil en el campo de fútbol del
recinto penitenciario, que presumiblemente se lanzó desde el exterior y que
podría tener como destinatario algún recluso que no lo llegó a recoger.
Aunque es la primera vez que se localiza un móvil en este lugar (campo de
fútbol), ya se sospechaba que podía ser una de las vías de entrada, al tratarse
de una zona anexa a la sección abierta del centro.
En este centro están recluidas siete personas vinculadas a la trama de
prostitución que investiga el Juzgado de Instrucción Número Uno, en el marco de
la denominada "Operación Carioca".
Según fuentes de esta operación, el juzgado instructor investiga la posible
utilización de teléfonos de estas características por parte de internos
relacionados con esta supuesta trama.
De hecho, las mismas fuentes reconocieron que uno de los principales
imputados sí dispuso de un teléfono móvil, desde el que pudo haber enviado algún
mensaje al exterior, por lo que fue cambiado a uno de los módulos de mayor
control de la prisión.
Pese a todo, el director defendió el "extraordinario" trabajo de los
funcionarios y dijo que lo que se hizo fue incrementar el control, aunque
aseveró que la entrada de teléfonos móviles a veces se hace inevitable pese a
todos los controles que se realizan.
Remarcó que los reclusos vinculados con la "Operación Carioca" están en
distintos módulos y realizan una vida "como cualquier otro interno del
centro".
Aun así, dijo que no se puede descartar totalmente que exista algún teléfono
entre la población reclusa que, cuando dispone de esta tecnología, suele
alquilar el celular hasta que al final se acaba interceptando.
De todas formas, quiso hacer hincapié en que el Centro Penitenciario de Bonxe
"funciona bien" y no merece estar inmerso "en una campaña de desprestigio",
concluyó.
Mientras tanto, con el teléfono intervenido se están siguiendo todos los
protocolos de actuación que se han de efectuar en estos casos, para determinar
quién lo trasladó y a quién tenía como destinatario.