Los partidos con representación en el Parlamento de Galicia no llegaron un
acuerdo para promover medidas tendentes a acabar con las filtraciones en las
oposiciones a la función pública, y que básicamente pasaban por la
informatización de las pruebas.
El PSdeG, promotor de la moción, que fue rechazada con los votos en contra
del PP, sugería que los exámenes tipo test se puedan hacer en formato
electrónico y que la elección de las preguntas se realice de forma aleatoria, a
la vez que pedían la creación de un órgano estable de gestión de los procesos
selectivos.
El principal punto de discrepancia estuvo en la insistencia de los
socialistas en exigir la destitución del director general de la Administración
Pública y la apertura de una investigación externa sobre los casos denunciados
en el Sergas con la colaboración del Instituto Galego de Estadística.
Además, el diputado socialista José Manuel Lage criticó a la Xunta su
"negativa a tomar decisiones" ante el "goteo constante" de sospechas de
irregularidades en las oposiciones a la función pública, de ahí la batería de
propuestas que presentó hoy ante el pleno de la Cámara.
Antonio Rodríguez Miranda, del PP, avaló la actuación de la Xunta en este
asunto, al que, dijo, "no le resta importancia", y se remitió a las medidas
ejecutadas así como al número de comparecencias, hasta siete, de miembros de la
administración, tanto de conselleiros como de directores generales, en el
Parlamento.
Rodríguez Miranda afirmó que "no puede haber más transparencia en esta
Cámara", acusó a los partidos de la oposición de "no saber lo que quieren" y les
advirtió de que si es para dilucidar cualquier duda sobre las oposiciones,
contarían con el respaldo del PP, pero no así cuando se intenta "chinchar" a la
Xunta.
Alfredo Suárez Canal, del BNG, hizo hincapié en la necesidad de "restaurar la
credibilidad" en los procesos selectivos de la administración pública.
El diputado nacionalista avaló la actuación de la Xunta en cuanto a que haya
derivado los casos de filtraciones al ámbito judicial, pero echó en falta una
depuración de responsabilidades dentro de la propia administración, y es que "no
sabemos cuál es el origen de las filtraciones, sólo conocemos los
destinatarios", dijo.
Tampoco hubo consenso en el debate sobre una moción del PSdeG con enmiendas
del BNG en la que los partidos de la oposición proponían a la Xunta un paquete
de medidas urgentes para afrontar la crisis económica y combatir el
desempleo.
Socialistas y nacionalistas pedían la puesta en marcha de nuevas medidas
acordadas con los sindicatos, modificar el crédito pertinente para que Galicia
cuente, como mínimo, con la misma dotación presupuestaria que el año pasado para
políticas activas de empleo y ejecutar en su totalidad el presupuesto asignado a
tal cometido.
El PP no atendió a estas solicitudes porque, según dijo el diputado Alberto
Sueiro, de ellas se desprende "la aceptación de una nueva dimensión de Galicia
como territorio aislado, sin conexión directa con la economía del país", y así,
"cuando el paro baja es mérito de Zapatero, y cuando sube, la culpa es de
Feijóo".
José Tomé, por el PSdeG y Carlos Aymerich, por el BNG, coincidieron en
alertar sobre las cifras del desempleo en Galicia y en criticar que en 2009 la
Consellería de Trabajo dejara sin ejecutar más de 200 millones de euros
destinados a políticas de empleo.