El Servizo Galego de Saúde (Sergas) tendrá que indemnizar a una familia del concello coruñés de Boiro con 100.000 euros por la muerte de una joven de 27 años, debido a un retraso en el diagnóstico del cáncer de lengua que padecía. Según informó la Asociación el Defensor del Paciente, el Consello Consultivo decidió imponer esta sanción a la Administración sanitaria gallega al considerar probada la responsabilidad del Hospital Comarcal de O Barbanza, donde los profesionales que trataron a la víctima perdieron el material biológico que le extrayeron y que no pudo ser analizado.
En un comunicado, el colectivo explica que el Sergas deberá indemnizar a la madre de la fallecida con 60.000 euros, mientras que sus dos hermanas recibirán, respectivamente, 20.000 euros por la pérdida de oportunidad diagnóstica a la que se vio expuesta la enferma.
Además de reprochar "duramente" al Sergas que tardase cinco años en resolver el expediente administrativo y tres años en remitirlo de la Secretaría Técnica del Sergas al Consultivo, el órgano de fiscalización insta al departamento que dirige Pilar Farjas a que "no vuelvan a repetirse" hechos de esta índole. Además, el dictamen indica que la "negligencia" a la hora de manipular las pruebas de la paciente, que impidieron su análisis y provocaron un retraso "inaceptable" en dar con un diagnóstico acertado acarreó "un daño evidente" a la paciente que falleció, con el consecuente "daño moral" a los familiares.
El Consello Consultivo incide en que con esta omisión diagnóstica "se privó a la paciente de una alternativa al tratamiento" y que los servicios médicos que finalmente la atendieron en el Hospital Clínico de Santiago podrían haber activado un tratamiento diferente si se hubiese dado un diagnóstico temprano.
A raíz del retraso, la joven tuvo que ser intervenida en el servicio de cirugía maxilofacial del centro compostelano en junio de 2004, derivada por su médico de cabecera y no por los especialistas del centro comarcal de O Barbanza, que habían perdido la muestra de tejido que le habían extraído. Posteriormente, fue derivada a Oncología médica, y ante múltiples recidivas de cáncer de lengua, terminó falleciendo un año después, en noviembre de 2005.