El informe de la comisión de investigación creada a raíz del accidente en la
planta de Repsol del pasado mes de abril destaca que no se ha identificado una
única causa que por sí sola explique lo ocurrido, ya que "se produjo una
concurrencia de hechos que dieron lugar al accidente".
El pasado 15 de abril dos trabajadores de la empresa Tamesur resultaron
heridos como consecuencia de una deflagración en la planta de coque de la
refinería de Repsol en A Coruña. Como consecuencia de las heridas producidas en el accidente, unos días
después falleció uno de los operarios.
No obstante, el informe entregado hoy en la Inspección de Trabajo por la
compañía apunta que se ha identificado "como escenario más probable del
accidente" el constituido por el contacto de una chispa proveniente de los
trabajos que los dos operarios de Tamesur estaban realizando, con gases
inflamables existentes en una tubería conectada a la cámara B de la Unidad de
Coque del Complejo Industrial de A Coruña, según informó Repsol en un
comunicado.
A esta circunstancia, hay que sumar la posible quiebra del aislamiento
preventivo que se establece habitualmente para este tipo de trabajos,
consistente en la colocación de mantas ignífugas, para impedir la entrada de
cualquier fuente de ignición en el interior de la cámara.
El informe de la comisión de investigación señala, además, que todos los
trabajos de reparación que dieron lugar al accidente se planificaron conforme a
los procedimientos normativamente establecidos, "aplicándose las medidas de
seguridad y control correspondientes", y subraya que los operarios que
realizaron las tareas "contaban con la cualificación profesional y la
experiencia adecuada".