Socialistas y nacionalistas han coincidido en demandar a la Xunta un pacto para luchar contra la crisis económica. Desde el PSdeG, su secretario general, Manuel Vázquez, pidió al presidente de la
Xunta, Alberto Núñez Feijóo, que impulse un "gran pacto" por la economía en
Galicia a partir de un acuerdo parlamentario de reordenación del gasto en la
Comunidad.
Así lo manifestó Vázquez en rueda de prensa tras mantener un encuentro con
directivos de cada provincia de la Confederación de Empresarios de Galicia, que
realizarán aportaciones al documento que presentarán los socialistas gallegos en
su Conferencia Política en junio.
"Pido a Feijóo que tome decisiones de país y que no sucumba a la tentación de
cambiar los intereses de los gallegos por un puñado de votos para el PP", agregó
el secretario general del PSdeG.
En su opinión, la Xunta no puede proponer soluciones para salir de la crisis
"a dos velocidades": la de "los amigos del PP", sus familiares y conocidos
"premiados con suculentas contrataciones y negocios con fondos públicos", y la
del resto de los gallegos, aseveró.
BNG
Desde las filas nacionalistas, su portavoz nacional, Guillerme Vázquez, reclamó a la Xunta que
ponga encima de la mesa "algún plan específico" para plantar cara a la crisis
económica. En una comparecencia tras reunirse con miembros de la Federación de
Autónomos de Galicia (Feaga) para atender las preocupaciones del colectivo, el
nacionalista lamentó la "falla de medidas concretas" para contribuir a minorar
los efectos de la crisis en la sociedad gallega, por lo que censuró que el
Ejecutivo gallego "permaneza coma se con el non fose o tema".
En rueda de prensa, el dirigente del Bloque reiteró su "rexeitamento
absoluto" a las medidas de ajuste del gasto social que pretende aplicar el
Ejecutivo de José Luis Rodríguez Zapatero. "Nin estamos dacordo coa subida do
Ive; nin co pensionazo; nin coa diminución dos salarios públicos, que acabará
afectando ó sector privado; nin coa diminución do gasto produtivo, nin social",
explicó el líder del Bloque , al tiempo que vaticinó que estas medidas
"agravarán o problema existente".
En esta coyuntura se mostró partidario de sellar un "consenso" frente a la
crisis entre "todos os grupos políticos, incluído o PP", con el fin de procurar
soluciones.
Ante la debacle bursátil de las últimas semanas por las dudas sobre la
solvencia de los estados europeos, instó al Gobierno central a apostar por la
"regulación" de los mercados financieros, convencido de la necesidad de "metelos
en cintura". En esta línea, recomendó a los ejecutivos europeos que "empecen a
actuar como gobernos e non como simples marionetas" que responden a los dictados
"dos mercados" o de la canciller alemana, Angela Merkel.