El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, advirtió al ministro de Fomento, José Blanco, de que incumplir los acuerdos sobre el AVE recogidos en el Pacto do Obradoiro sería un "dobre erro: político e económico". Político, porque se incumpliría el "único compromiso por escrito" que hay en toda España al respecto; y económico, porque supondría mantener "improdutivas" las inversiones realizadas hasta el momento.
Por ambas razones, y ante las dudas sembradas con la comparecencia de ayer de Blanco para explicar los recortes en infraestructuras de su departamento, el presidente de la Xunta anunció que pedirá la reunión de la comisión de seguimiento del Pacto do Obradoiro, con el objetivo de garantizar su cumplimiento. "Estou convencido de que o Goberno de España non volverá a fallar a Galicia", sentenció Feijóo, quien recalcó que las infraestructuras de la comunidad "xa foron suficientemente postergadas nas épocas de bonanza".
El presidente gallego hizo hincapié en el elevado grado de ejecución de algunos tramos de la alta velocidad ferroviaria y los perjuicios que traería su retraso. "Faltan 90 quilómetros da liña coa Meseta, e sería un erro ter parado ese investimento", apostilló, incidiendo en la relevancia del acuerdo Xunta-Fomento. "Como sabía que estas cousas podían ocurrir, pedín un pacto por escrito", recalcó, defendiendo que "é posible" mantener el recorte previsto y licitar este año los 90 kilómetros restantes del Ave con la Meseta.
En respuesta a los periodistas tras la reunión semanal del Consello, Feijóo dejó aparte las autovías, de las que señaló que "xa haberá tempo para falar delas" y a las que definió como "capítulo aparte", ya que el Pacto do Obradoiro se centra únicamente en la alta velocidad ferroviaria. Asimismo, y en relación a tramos del Ave que no aparecen concretados en el pacto -los de Ourense-Lugo y Vigo-Ourense- ironizó con que "supoño que se van cumprir" porque los alcaldes de dichas ciudades son socialistas.
El titular del Ejecutivo autonómico contrastó la situación actual con las críticas recibidas desde la oposición ante la rebaja de los niveles de licitación por parte de la Xunta. Así, señaló que "os memos que nos critican son os que fan o maior recorte de obra pública da democracia", que cifró en la mitad de los presupuestos anuales que maneja el Gobierno gallego.