Siete infraviviendas más han sido derribadas en el asentamiento coruñés de Penamoa en cumplimiento de otras tantas resoluciones judiciales. Estos deribos se llevaron a cabo sin incidentes, según han asegurado fuentes del Concello de A Coruña.
Con estos derribos, son ya ocho las demoliciones de infraviviendas que se han realizado por orden del juez, tras iniciar el Concello los procedimientos judiciales necesarios contra los residentes que las ocupaban de forma irregular.
Todavía hay procedimientos abiertos contra otras 12 familias que permanecen en poblado porque no se han querido sumar al plan de integración de Penamoa, abierto hace dos años y que ha logrado que abandonen Penamoa 79 familias. Según señala el consistorio, todas ellas han accedido ya a viviendas normalizadas.
En total, y contando con estos últimos derribos, se han eliminado 152 chabolas -algunas dedicadas a viviendas y otras deshabitadas- y se ha liberado ya prácticamente la totalidad del terreno que ocupaba el asentamiento.
La concejala de Servicios Sociales, Silvia Longueira, ha agradecido su trabajo a los técnicos de servicios municipales y a la Policía Local y ha destacado que sin su entrega al proyecto no habría sido posible el desmantelamiento del poblado. "Ha sido un trabajo intenso, que los técnicos municipales llevan realizando desde hace muchos años y que ahora da sus frutos", señaló Longueira.
En total, quedan 12 infraviviendas que serán derribadas por orden judicial, tras las demandas de juicio verbal sumario contra sus ocupantes presentadas por el Concello por la ocupación ilegal de terrenos municipales. Se trata de familias que no han querido sumarse al plan municipal de integración, que contó con el apoyo de las asociaciones vecinales, representantes de los chabolistas, colectivos antidroga y administraciones implicadas en el proceso.